Javier Milei llegó nuevamente a Madrid en medio de la campaña para las elecciones españolas del 29 de noviembre. Es su tercer viaje a España en lo que va del año y el primero desde que Pedro Sánchez adelantó los comicios
La agenda presidencial sugiere que el viaje busca intervenir en el debate electoral español, con críticas al líder del PSOE y respaldo a Santiago Abascal, dirigente de Vox
Una reunión que quedó en duda
La posibilidad de una foto entre Milei y Abascal, habitual durante sus encuentros anteriores, quedó prácticamente descartada. El dirigente español le comunicó por teléfono al presidente argentino que sus compromisos de campaña le impedirían reunirse con él
Abascal tenía actos previstos entre el 20 y el 23 de octubre en Ponferrada, La Coruña, Avilés, Burgos, Menorca, Palma de Mallorca e Ibiza. Durante su visita, Milei sí tenía programada una reunión en la Fundación Disenso con Ignacio Garriga, secretario general de Vox, y Jorge Martín Frías, director de la institución
El impacto electoral del viaje
Especialistas en comunicación política advirtieron que la presencia de Milei podría beneficiar indirectamente a Pedro Sánchez. Consideran que una imagen junto a Abascal podría movilizar al electorado progresista y reforzar el discurso del PSOE contra la llegada de la derecha radical al gobierno
Sánchez vinculó públicamente a sus adversarios con Milei y sostuvo que un eventual gobierno de Alberto Núñez Feijóo y Abascal pondría en riesgo el Estado de bienestar
Sin encuentro con Feijóo
Tampoco había indicios de una reunión entre Milei y Feijóo, líder del Partido Popular y principal candidato en las próximas elecciones. Ambos dirigentes ni siquiera se conocían personalmente
La agenda argentina contemplaba, en cambio, un encuentro privado con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y referente del Partido Popular en la capital, aunque no candidata en los comicios
El vínculo entre Milei y Sánchez permanece tensionado desde la primera visita del mandatario argentino a España. Por ese motivo, ninguno de sus viajes fue organizado como visita de Estado