Un reclamo que unificó a las provincias

Hace un año, los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno porteño coincidieron en una misma ofensiva contra la Casa Rosada: pedir cambios en el reparto de fondos vinculados al impuesto a los combustibles y en la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN)

La clave para sumar apoyos fue que no reclamaban nuevos recursos, sino una reasignación de partidas que ya recauda el Estado nacional

La presión bajó, pero el problema sigue

Con el correr de los meses, la estrategia provincial perdió intensidad. Hubo acuerdos por separado, envíos puntuales de dinero y gestos útiles para el oficialismo en el Congreso, lo que fue enfriando el frente común

El proyecto sobre el impuesto a los combustibles tiene media sanción del Senado, pero después de la victoria oficialista en las legislativas, el impulso de los mandatarios se desdibujó

Qué está en juego

Si se eliminaran los fideicomisos y fondos hoy financiados con parte de ese impuesto, las provincias pasarían a recibir el 57% del total, en lugar del 25% actual. Para la Nación, eso implicaría resignar hasta diciembre 0,08% del PBI, o 0,16% en términos anuales

En paralelo, el Senado rechazó en septiembre pasado el veto presidencial al nuevo esquema de ATN. La definición quedó en Diputados, donde todavía no avanzó

Rutas, obras y discrecionalidad

Los gobernadores sostuvieron su reclamo en reuniones con Guillermo Francos, Lisandro Catalán y Carlos Guberman. En esos encuentros insistieron con el mantenimiento de rutas nacionales y con el cumplimiento de acuerdos ya firmados para traspasos de caminos

El fondo SisVial, administrado por el Ministerio de Economía, fue creado para financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial. El caso de los ATN es similar: se integra con 1% de la masa de impuestos coparticipables, pero su reparto no es automático y queda sujeto a decisión discrecional

En las últimas semanas hubo avances con algunos mandatarios, como Maximiliano Pullaro y Marcelo Orrego, mientras siguen las conversaciones con Martín Llaryora y Raúl Jalil

El trasfondo de la disputa es el mismo desde el inicio: cuánto de lo que se recauda debe volver a las provincias y cuánto queda en la administración nacional para reforzar el resultado fiscal