La exprocuradora Alejandra Gils Carbó fue indagada este martes en el juicio oral por presuntas irregularidades en la compra del edificio de la Procuración General, ubicado en Perón 667, en el centro porteño
Acusada de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública, pidió que se leyera su declaración de 2017 y no respondió las preguntas del fiscal Marcelo Colombo ni de los jueces del Tribunal Oral Federal 8
En ese descargo, Gils Carbó negó haber participado en una presunta maniobra para direccionar la licitación. También señaló a Guillermo Bellingi, entonces subdirector general de Administración de la Procuración, quien había intervenido en el proceso de contratación
Bellingi murió antes del inicio del juicio. Era mediohermano del productor de seguros Juan Carlos Thill, quien recibió una comisión de $3 millones por su intervención en la operación
La compra investigada y el circuito de comisiones
El juicio comenzó el 22 de septiembre y analiza la adquisición del inmueble realizada en 2013, durante la gestión de Gils Carbó. Según la acusación del fiscal Colombo, el procedimiento habría sido direccionado para beneficiar a Arfinsa, la empresa vendedora
La hipótesis sostiene que Arfinsa pagó $7,7 millones a la inmobiliaria Jaureguiberry por su intervención en la compraventa. Luego, esa firma transfirió poco más de $3 millones a Thill por supuestas tareas de asesoramiento
Los investigadores sostienen que Thill habría accedido anticipadamente a información sobre los pliegos y las fechas de la licitación a través de Bellingi, quien intervenía en el procedimiento desde la Procuración
La investigación fue impulsada por el fiscal Eduardo Taiano, quien en julio de 2017 pidió la indagatoria de Gils Carbó, cuando ella todavía era su superiora
Además de Gils Carbó, son juzgados Thill; Bárbara Jaureguiberry, representante de Jaureguiberry Asesores Inmobiliarios; y Adrián González Fischer, exdirectivo de Arfinsa. Los cuatro llegaron a juicio acusados de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública
En otro proceso oral, Gils Carbó actúa como abogada del empresario Gerardo Ferreyra, exvicepresidente y accionista de Electroingeniería