Axel Kicillof volvió a cuestionar con dureza a Javier Milei y lo acusó de convertir la presión sobre las provincias en una herramienta de poder. Según el gobernador bonaerense, esa lógica apunta a fortalecer las chances electorales del Presidente de cara a 2027

Fondos, obras y votos

En una columna de opinión, Kicillof sostuvo que el Gobierno nacional avanza con una “asfixia financiera” sobre las jurisdicciones provinciales. Señaló que el recorte de transferencias no automáticas y la paralización de la obra pública forman parte de una estrategia deliberada

Para el mandatario bonaerense, ese esquema busca convertir cualquier alivio parcial en una contraprestación política. En su planteo, un giro de fondos, una autorización o una obra se transforman en moneda de cambio para sumar respaldos en el Congreso

Un federalismo bajo tensión

Kicillof afirmó que esa mecánica reemplaza el federalismo por una relación de premios y castigos. También sostuvo que el oficialismo intenta reunir votos para suspender las PASO y que esa iniciativa responde a una conveniencia electoral, no a una mejora institucional

El gobernador advirtió además que el ahogo financiero a las provincias tiene un costo acumulado de más de $47 billones desde 2023, en valores constantes, lo que —según dijo— equivale a cuatro puntos del PIB y a una caída real del 13,4% para las 24 jurisdicciones del país