La gestión de Javier Milei enfrenta una tensión cada vez más visible: mientras el Gobierno sostiene que la economía avanza hacia la estabilidad, una serie de indicadores negativos comienza a modificar la percepción de los mercados y de parte de la sociedad
En apenas diez días se conoció que el desempleo llegó al 7,9%, el PBI cayó 0,6% durante el segundo trimestre y la actividad económica retrocedió 2,9% frente al mes anterior. A eso se sumaron una baja interanual del 1,5% en el consumo masivo y un aumento de 4,1 puntos en la pobreza, que alcanzó al 32,3% de la población
La inflación, que descendió al 1,7%, aparece como el principal dato favorable en un escenario marcado por la desaceleración. El conjunto de las cifras, sin embargo, alimenta la percepción de que el esfuerzo por contener los precios, el dólar y el déficit está teniendo un costo elevado sobre la actividad
Una preocupación que crece dentro del oficialismo
La situación genera inquietud en el entorno político del Gobierno, donde aumenta la preocupación por las dificultades que estos resultados podrían provocar en la construcción de acuerdos electorales y en la campaña
Patricia Bullrich expresa con mayor intensidad esa preocupación, aunque no es la única dirigente que observa el problema. Karina Milei también registra la gravedad del escenario, pero mantiene su respaldo al Presidente. El tema, según la descripción del funcionamiento interno del oficialismo, se debate con cautela y sin cuestionamientos abiertos
En paralelo, Milei y Luis Caputo viajaron a Nueva York para reunirse con empresarios y fondos de inversión. Allí defendieron la idea de que la Argentina está creciendo y cuenta con protección suficiente frente a una eventual turbulencia electoral
Las dudas de los inversores sobre el financiamiento
Caputo presentó una proyección de financiamiento para 2027 cercana a los 75.000 millones de dólares. El cálculo incluye 14.300 millones de dólares comprados por el Banco Central, otros 20.000 millones que la entidad adquiriría hasta el año próximo, 20.000 millones correspondientes al swap con China y una suma equivalente vinculada al acuerdo con Estados Unidos
Del acuerdo chino, 8000 millones serían de libre disponibilidad. Ante una consulta sobre el acceso a los fondos estadounidenses, el ministro respondió que estaban disponibles
Los operadores financieros valoran el orden macroeconómico y el compromiso fiscal del Gobierno, pero consideraron que la proyección mezclaba recursos de distinta naturaleza y no necesariamente accesibles. La presentación, por eso, no logró despejar las dudas sobre la capacidad de financiamiento
El riesgo país terminó la semana por encima de los 600 puntos, lejos de los niveles inferiores a 400 puntos que parecían posibles en julio. También influyeron el aumento de las tasas de los bonos estadounidenses, la caída de la actividad y la incertidumbre electoral. En el fondo, persiste una confianza incompleta en la palabra oficial
La pobreza expone una crisis de ingresos
El aumento de la pobreza no parece explicarse únicamente por la evolución reciente de la inflación. El economista Jorge Paz señaló como factores relevantes el crecimiento del empleo informal y la llamada pobreza laboral: personas que tienen trabajo, pero reciben ingresos insuficientes para superar la línea de pobreza
Un estudio del Instituto de Economía Política de la UBA estimó que el 20% de los trabajadores formales no logra superar ese umbral. A su vez, un análisis del CIAS vinculó el deterioro con el estancamiento económico, la reducción del empleo registrado, la caída de los salarios privados y la pérdida de eficacia de programas como la AUH y el plan Alimentar
Según ese análisis, durante el primer semestre las prestaciones mencionadas perdieron casi 4% frente a la inflación. La asistencia social logra contener la indigencia, pero tiene un impacto menor sobre la pobreza
El dato del 32,3% es similar al 31,6% registrado en el mismo período del año anterior, aunque la tendencia es diferente. Mientras aquel resultado formaba parte de una etapa descendente que continuó hasta el tercer trimestre de 2025, el registro actual se ubica dentro de una secuencia ascendente
En una perspectiva más amplia, la pobreza lleva años sin perforar de manera sostenida el 30%. Los promedios estimados para las últimas gestiones fueron de 29% durante el gobierno de Cristina Kirchner, 30,4% en el de Mauricio Macri, 40,1% durante la presidencia de Alberto Fernández y 36,4% en lo que va del mandato de Milei, con un fuerte impacto del 52,9% registrado después de la devaluación
Trabajo, educación y familias bajo presión
El deterioro no se limita a los ingresos. También afecta el papel que históricamente cumplieron el empleo, la educación y la familia como mecanismos de integración social
El trabajo dejó de garantizar por sí mismo una vía de ascenso y protección frente a la pobreza. La educación perdió parte de su capacidad igualadora, mientras que las familias enfrentan mayores dificultades para acompañar a niños y adolescentes en contextos atravesados por carencias, violencia y ausencias
El grupo más afectado es el de los menores de 14 años, con una pobreza del 44,5%. Esa situación anticipa un escenario de mayor fragmentación social
La recuperación macroeconómica no llega al bolsillo
Una encuesta nacional de 3000 casos reflejó una modificación en el humor social. Durante los últimos dos años, el deterioro cotidiano convivió con la expectativa de que la recuperación del país terminaría mejorando la situación individual. Ahora empieza a instalarse otra percepción: la mejora de las variables macroeconómicas no garantiza un mayor bienestar personal
La distancia se expresa en el poder adquisitivo de los salarios, el aumento de los servicios y la precarización laboral. También se debilitan las expectativas de futuro, que habían sido una fuente central de tolerancia frente al ajuste
El malestar se observa especialmente entre votantes que acompañaron a Milei en el balotaje para impedir el regreso del kirchnerismo. En grupos de discusión, varios señalaron que el Presidente parece reducir la realidad del país a sus indicadores macroeconómicos y que muestra poca sensibilidad frente a las dificultades cotidianas
Muchos de esos ciudadanos admitieron atravesar problemas económicos y estar endeudados. Además, expresaron dudas sobre su disposición a votar el año próximo
La recuperación de la economía podría recomponer parte del respaldo perdido. Si los indicadores no mejoran, el Gobierno deberá revisar su forma de comunicarse y construir un discurso más cercano a las experiencias concretas de la población, sin abandonar necesariamente su identidad política