La conmemoración a monseñor Enrique Angelelli en La Rioja terminó mostrando, otra vez, las diferencias que atraviesan al peronismo. Aunque Ricardo Quintela buscó instalar una imagen de cohesión, el encuentro estuvo atravesado por ausencias y gestos de distanciamiento entre los principales referentes del espacio

Una foto incompleta

Máximo Kirchner participó del homenaje, pero Axel Kicillof decidió no asistir y envió en su lugar a María Cristina Álvarez Rodríguez. Sergio Massa tampoco estuvo presente y delegó su representación en Cecilia Moreau y Diego Giuliano

Quintela insistió en que la convocatoria debía leerse como parte de un camino hacia la unidad. Desde su perspectiva, el peronismo necesita cerrar filas para enfrentar a Javier Milei en 2027 y evitar una fragmentación interna

Homenaje con carga política

La jornada incluyó una misa en Punta de los Llanos y la colocación en una urna de los restos de José Goyochea y Nélida Moreno, una pareja de detenidos desaparecidos identificada recientemente en Córdoba. El acto reunió a miles de peregrinos y fue encabezado por Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y titular de la Conferencia Episcopal Argentina

Durante la homilía, Colombo destacó que la figura de Angelelli no debe quedar reducida a una memoria del pasado, sino que obliga a renovar un compromiso con su mensaje. El gobernador riojano retomó esa línea y vinculó el legado del mártir con la necesidad de un cambio profundo en el país

Mensajes hacia adentro y hacia afuera

En su discurso, Quintela habló de unidad y criticó con dureza al Gobierno nacional. También sostuvo que la reconstrucción del peronismo debe darse sin fracturas ni disputas que debiliten al espacio

La escena se completó con la presencia de Eduardo “Wado” de Pedro y Victoria Tolosa Paz, mientras la ausencia de Kicillof volvió a dejar en primer plano la disputa interna que el peronismo todavía no consigue ordenar

Máximo Kirchner, en tono de campaña

Un día antes, Máximo Kirchner había participado de otro acto en La Rioja y combinó críticas al oficialismo con mensajes hacia la militancia. Planteó que la victoria debe ser colectiva y no de una figura particular, y advirtió sobre los efectos de una posible división partidaria

También reclamó recuperar la confianza social y llamó a sostener la unidad en el tramo previo a la próxima disputa electoral