Hernán Lacunza ratificó su intención de competir como precandidato presidencial por el Pro en las próximas elecciones y aseguró que conversó su decisión con Mauricio Macri, quien le dio su apoyo. También dijo que el planteo fue consensuado con dirigentes de su espacio
Respaldo interno y críticas al partido
El exministro sostuvo que el Pro perdió nitidez en los últimos años y que su identidad política se fue diluyendo. En ese marco, defendió la necesidad de volver a ofrecer una alternativa con propio dentro de la oposición
Su mirada sobre la economía
Al referirse a la gestión de Javier Milei, Lacunza diferenció el ajuste fiscal de la inversión en infraestructura. Sostuvo que la obra pública sigue siendo necesaria y advirtió que un país no puede sostenerse durante años sin ese tipo de inversión
También remarcó que el actual esquema económico genera poco empleo y deja afuera a distintas regiones y actividades productivas. Según su mirada, el modelo prioriza sectores vinculados a la cordillera y la Pampa Húmeda, mientras otros polos dependen del comercio, la industria y la construcción
Respuesta a las objeciones políticas
Frente a la idea de que su postulación podría favorecer al kirchnerismo por dividir el voto opositor, Lacunza rechazó ese argumento. Dijo que resignarse a no presentar una alternativa por temor a un escenario peor equivale a aceptar lo que ya existe
Lectura en el oficialismo
En el oficialismo minimizaron sus declaraciones y las interpretaron como un movimiento del Pro para ganar peso en una eventual negociación en la ciudad de Buenos Aires. En esa lectura, la candidatura buscaría mostrar capacidad de incidencia sobre La Libertad Avanza en el armado porteño
Lacunza ya había dejado abierta la posibilidad de competir meses atrás y había planteado entonces que hacía falta una oferta liberal con mayor solidez institucional