Hernán Lacunza decidió no correrse de la carrera presidencial. Mientras Mauricio Macri reabrió el diálogo con el oficialismo, el exministro de Hacienda mantuvo su precandidatura en pie y viajó a Nueva York para explicarles a inversores su proyecto político

Señales al mercado

En el centro financiero estadounidense, Lacunza expuso los lineamientos generales de su propuesta ante actores con intereses en la Argentina. En esos encuentros, le consultaron más por su posicionamiento político que por la marcha del programa económico de Javier Milei

Su lectura al regresar fue que una alternativa de derecha que combine equilibrio fiscal y recambio político no genera alarma entre los inversores. En paralelo, en su entorno trabaja la idea de una campaña financiada con aportes privados y sin fondos públicos

La discusión no es menor: en la Argentina, instalar a un candidato presidencial puede demandar alrededor de 40 millones de dólares. La estrategia que ya empezó a delinear apunta a reunir recursos para encuestas, traslados, redes sociales y fiscalización

Una apuesta dentro de Pro

Lacunza intenta sostener la tesis de que Pro todavía puede tener un candidato propio en 2027, pese a las dudas que genera la postura de Macri y a las movidas de los gobernadores Rogelio Frigerio, Ignacio Torres y Jorge Macri, además de Cristian Ritondo, que exploran algún entendimiento con los libertarios

En el macrismo conviven miradas opuestas. Un sector cree que la única salida es acordar con Milei para no quedar absorbidos por La Libertad Avanza. Otro, en el que se ubica Lacunza, insiste en que Pro necesita una opción autónoma para no desaparecer en la próxima elección nacional

Entre los críticos de esa eventual convergencia también aparecen dirigentes de peso de la vieja guardia partidaria, como María Eugenia Vidal, Gabriela Michetti, Jorge Triaca, Humberto Schiavoni, Paula Bertol, Eugenio Burzaco y Martín Goerling. Vidal, que conoce a Lacunza desde hace años, empezó a acompañarlo en silencio para fortalecer su precandidatura

Críticas a Milei y movimiento interno

La principal carta pública de Lacunza es marcar distancia del programa económico del Gobierno. En los últimos días cuestionó la expansión de créditos en dólares para empresas y la falta de respuesta oficial ante el endeudamiento de las familias

También reforzó sus apariciones mediáticas después del acercamiento entre Macri y los hermanos Milei. Aunque en Pro se abrió una mesa de diálogo para coordinar la agenda parlamentaria, él cree que esa convivencia no alterará demasiado la relación política entre ambos espacios

Macri, por su parte, transmitió que no tiene apuro para definir la estrategia electoral y que aceptar el diálogo con el Gobierno no implica abandonar la construcción de un partido con proyección nacional. En ese marco, alentó a Lacunza a seguir adelante

La disputa que viene

El líder de Pro todavía no movió todas sus fichas. Su gira por el interior sigue en pausa, no convocó a la mesa ejecutiva del partido y dejó en suspenso la discusión sobre las PASO, otro punto que divide a la fuerza entre quienes quieren defenderlas y quienes aceptarían cambiarlas si eso asegura lugares competitivos en las listas de 2027

Por ahora, Lacunza apuesta a ocupar el espacio de una oposición moderada y liberal, y a demostrar que todavía hay lugar para una candidatura amarilla con identidad propia