CÓRDOBA. Seis aviones F-16 Fighting Falcon llegaron este martes, después de las 18, al Área Material Río Cuarto, en Las Higueras. El arribo fue recibido por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, y el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Gustavo Valverde

Las aeronaves forman parte del segundo lote de los 24 cazas adquiridos por el Gobierno argentino a Dinamarca. Con esta entrega, la Fuerza Aérea suma 12 aviones de cuarta generación

Un traslado con escalas y apoyo logístico

El nuevo grupo está integrado por cuatro F-16AM monoplazas y dos F-16BM biplazas. Uno de los aviones fue pilotado por un aviador argentino y los cinco restantes estuvieron a cargo de pilotos extranjeros

Antes de llegar a Córdoba, las aeronaves hicieron escalas en Gran Canaria, España, y en Natal, Brasil. Durante el trayecto recibieron combustible en vuelo de aviones cisterna KC-135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos

El arribo coincidió con una protesta de personal de las Fuerzas Armadas por la situación de la obra social militar, afectada por una deuda millonaria y por la interrupción de prestaciones

Destino final y calendario de incorporación

Por ahora, los F-16 permanecerán en el Área Material Río Cuarto. Más adelante serán trasladados a la VI Brigada Aérea, ubicada en Tandil, cuyas instalaciones se encuentran en proceso de remodelación

La incorporación del total de las aeronaves está prevista para 2028. Según el Gobierno, el programa apunta a recuperar capacidades perdidas tras el retiro de los aviones Mirage en 2015. También se estima que los F-16 tendrán una vida útil de al menos 25 años

El costo del programa

La compra de los 24 aviones fue acordada por aproximadamente US$301 millones. El Estado ya pagó tres de las cinco cuotas previstas, por unos US$180 millones

El presupuesto también incluye gastos de equipamiento y de puesta en funcionamiento del sistema de armas. El costo inicial del programa fue calculado en alrededor de US$650 millones

Además, la instrucción de los pilotos podría alcanzar los US$33 millones, mientras que el acuerdo de modernización y armamento contempla un límite de hasta US$900 millones

La adquisición generó cuestionamientos por el monto global del contrato y por los costos adicionales asociados con la modernización, el armamento avanzado, incluidos los misiles AMRAAM, y las horas de vuelo