Horas antes de la cadena nacional que Javier Milei anunciará para la noche del jueves, la administración británica en las Malvinas difundió un respaldo explícito de Londres a su posición sobre el archipiélago, en medio de la controversia desatada por una frase de Donald Trump sobre la postura histórica de Estados Unidos
La cuenta oficial de la Oficina del Gobierno de las Islas Malvinas en Londres compartió un tramo del debate realizado el martes en la Cámara de los Comunes. Allí, la subsecretaria de Estado Uma Kumaran sostuvo que el Reino Unido no tiene dudas sobre su soberanía en las islas
Un debate que empezó por Chagos y terminó en Malvinas
La sesión parlamentaria había sido convocada inicialmente para discutir los costos futuros del tratado entre el Reino Unido y Mauricio por el archipiélago de Chagos. Pero el intercambio viró rápidamente hacia Malvinas cuando la diputada laborista Emily Thornberry cuestionó como un disparate la sugerencia de Trump de revisar el apoyo estadounidense a la soberanía británica sobre las islas
Kumaran respondió con la línea oficial de Londres: las islas son y seguirán siendo un territorio de ultramar británico, de acuerdo con la voluntad de sus habitantes. También remarcó que el Reino Unido sostiene con firmeza el derecho de autodeterminación de los isleños
El trasfondo de Chagos y su impacto político
El intercambio ocurrió en una sesión que había comenzado con el debate sobre Chagos, otro territorio en disputa cuya soberanía el gobierno de Keir Starmer negoció y firmó en mayo de 2025, en medio de críticas internas. El acuerdo prevé transferir la soberanía a Mauricio y arrendar Diego García por 99 años para sostener la base militar conjunta con Estados Unidos
El tratado sigue bloqueado por Washington y sigue generando tensión dentro del Parlamento británico. Desde la oposición conservadora, Wendy Morton preguntó qué cambió desde abril, cuando ministros admitieron que el entendimiento se había vuelto políticamente imposible
Kumaran evitó entrar en detalles y sólo señaló que el Reino Unido trabaja en coordinación con Estados Unidos para encontrar una salida que proteja los intereses de seguridad de ambos países
Argentina y el antecedente de Chagos
Para la Argentina, la discusión sobre Chagos no es ajena. La Cancillería ya había citado el caso en 2019, cuando la Asamblea General de la ONU pidió al Reino Unido que devolviera el archipiélago a Mauricio. Entonces, el Gobierno argentino habló de un precedente positivo, aunque aclaró que no puede equipararse con la cuestión Malvinas
En ese momento, Jorge Faurie destacó similitudes con la causa argentina y recordó el desmembramiento territorial y el traslado forzoso de la población insular. Más tarde, en mayo de 2025, la Cancillería volvió a referirse al acuerdo como una muestra de que las controversias de este tipo pueden resolverse por vías pacíficas, y renovó el pedido para reabrir negociaciones sobre la soberanía de Malvinas
La entonces canciller Diana Mondino también vinculó ambos casos cuando se anunció el acuerdo sobre Chagos en octubre de 2024. En su cuenta de X celebró el paso como el inicio del fin de prácticas obsoletas y habló de recuperar la soberanía plena de las Islas Malvinas
La presión política en Londres y el efecto Trump
La oposición conservadora británica también aprovechó la discusión. Andrew Mitchell advirtió que el acuerdo con Mauricio daba oxígeno a los enemigos del Reino Unido y debilitaba su estructura estratégica de defensa. David Lammy intentó cerrar esa línea de crítica afirmando que la soberanía británica sobre Malvinas y Gibraltar no está en negociación
El nuevo foco de tensión surgió el 31 de agosto, cuando Trump fue consultado en la Oficina Oval sobre una posible revisión de la neutralidad estadounidense respecto de Malvinas, en un contexto de presiones para que Londres aumente su gasto militar dentro de la OTAN. Su respuesta, breve y ambigua, bastó para reactivar especulaciones
En Buenos Aires hay cautela frente a esa frase, aunque Milei ya anticipó una cadena nacional para este jueves por la noche. Tanto en Casa Rosada como en la Cancillería mantienen hermetismo sobre el contenido del mensaje
La posición británica y el frente económico
Desde Londres, el Gobierno británico insiste en que su postura es inalterable. Reitera que las islas seguirán siendo un territorio de ultramar británico, amparado en la voluntad de sus habitantes, y recuerda el referéndum de 2013, en el que el 99,8% votó por continuar bajo administración británica, con una participación del 92%
La reactivación del tema ocurre además en un escenario de mayor presión económica sobre el archipiélago. En diciembre de 2025, Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration tomaron la decisión final de inversión para desarrollar el campo Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas
La primera etapa prevé una inversión de 1.800 millones de dólares y una producción de 50.000 barriles diarios, con el primer petróleo estimado para 2028. La Cancillería argentina considera unilateral esa explotación y la entiende incompatible con la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que pide no introducir cambios unilaterales mientras continúe el proceso de negociación
Ese reclamo podría ocupar un lugar central en el mensaje que Milei prepara para la cadena nacional