“Milei compite contra sí mismo”. Esa idea se repite en la intimidad del poder como una síntesis del desafío que enfrenta La Libertad Avanza: sostener los resultados macroeconómicos y traducirlos en una mejora palpable para los votantes

En el oficialismo leen que la próxima elección presidencial dependerá menos de la identidad de los adversarios que de la capacidad del Gobierno para recuperar a una sociedad que empezó a perder paciencia. Por eso, aunque hacia afuera relativizan cualquier amenaza, siguen con atención a figuras que se mueven por fuera de la política tradicional

Un espacio para lo nuevo

Dante Gebel, Jorge Brito y Daniel Hadad comenzaron a aparecer en charlas políticas, reuniones empresariales y conversaciones del establishment. Ninguno lanzó una candidatura, pero los tres dejan abierta la posibilidad de intervenir en la disputa de 2027

En el Gobierno discuten incluso la etiqueta con la que se los describe. Prefieren hablar de “insiders” antes que de outsiders: no hicieron carrera electoral ni administraron el Estado, pero sí transitaron durante años ámbitos de poder, influencia y toma de decisiones

Lo que los une, aun sin coordinación entre ellos, es una misma lectura del clima social: el rechazo a un regreso al pasado convive con una demanda de menos confrontación, más orden y una sensibilidad mayor por la situación económica cotidiana

El voto huérfano y la fatiga política

Distintos estudios marcan una base social disponible para una alternativa nueva. Una investigación del Observatorio Pulsar de la UBA identificó que el 42% no se identifica con ningún partido y que el 63% dice estar poco o nada interesado en la política

Otros relevamientos llegan a conclusiones similares. Aresco detectó que el 55,3% estaría dispuesto a mirar una tercera opción en 2027. Alaska y TresPuntoCero hallaron que un 34,4% no se reconoce en ningún “ismo”. Y QSocial registró que, aunque solo el 16% valora a un líder sin experiencia previa, el 49% prefiere perfiles consensuales y el 35% de decisionistas

La paradoja es clara: hay malestar, desafección y disposición a escuchar otra propuesta, pero no necesariamente nostalgia por la improvisación

Gebel, Brito y Hadad

Gebel es el que más tiempo lleva ensayando una frontera entre religión, espectáculo y política. Nacido en Billinghurst, radicado en Estados Unidos desde 2008, impulsa el espacio Consolidación Argentina y, según su entorno, está cada vez más cerca de explorar una candidatura. No quiere apoyarse en una estructura evangélica ni en una lógica partidaria tradicional

Brito, presidente del Banco Macro y con trayectoria dirigencial en River, aparece como una posible “tercera posición” para sectores que no quieren volver al populismo ni se sienten contenidos por el oficialismo. En su entorno aclaran que solo evaluaría competir si el escenario mostrara chances concretas

Hadad, en tanto, fue el último en admitir públicamente que no descarta presentarse. Ya encargó estudios de opinión para medir el clima social, con foco en la tristeza y la desesperanza, antes de decidir qué hará en los próximos años

La respuesta libertaria

En la Casa Rosada minimizan el riesgo. Sostienen que el principal rival de Milei es Milei mismo y creen que cualquier figura emergente todavía debe atravesar el escrutinio que implica convertirse de verdad en candidato

Al mismo tiempo, Karina Milei acelera la construcción territorial y los acuerdos con gobernadores, mientras en el oficialismo vuelven a poner sobre la mesa la reforma electoral y la discusión por las PASO. La apuesta es simple: consolidar poder antes de que la economía vuelva a complicar el tablero

Por ahora, el hueco existe. Lo que todavía no aparece es un candidato capaz de llenarlo