El presidente Javier Milei volvió a cargar con dureza contra el periodismo a lo largo de ocho horas de actividad en redes sociales, con insultos, acusaciones y elogios a mensajes que respaldaron su ofensiva. En paralelo, apoyó el reclamo del ministro de Economía, Luis Caputo, para que haya sanciones contra quienes difundan información que considere “sin sustento”
La secuencia comenzó cerca de las 10.30, cuando el mandatario citó un mensaje de Caputo y cuestionó a periodistas a los que acusó de mentir. Más tarde, respaldó la idea de que haya consecuencias para quienes escriban sin pruebas y celebró con su habitual “Masterclass” otras intervenciones afines a su postura
Insultos y nuevas acusaciones
A partir de allí, Milei multiplicó sus publicaciones contra periodistas y medios. En uno de los mensajes más agresivos, respondió a una nota sobre una supuesta discusión con el autor liberal Federico Domínguez con una serie de agravios y descalificaciones
Después volvió sobre el nivel de endeudamiento de la población y aseguró que quienes se desempeñan como periodistas deberán pedir perdón por haber mentido y operado sobre el tema morosidad. En otro posteo, también atacó a quienes cuestionaban la baja de impuestos y los acusó de actuar contra el interés del país
Respaldo a la línea oficial
El Presidente también reforzó su alineamiento con la posición de Caputo, que había planteado que no es razonable publicar información sin respaldo y quedar sin consecuencias. Milei replicó ese planteo y lo convirtió en parte de su ofensiva contra la prensa crítica
En esa misma lógica, celebró mensajes de usuarios libertarios y de figuras afines que sostuvieron que los medios inventan enfermedades, teorías y conflictos internos sobre su gobierno. También compartió publicaciones que lo presentaban como blanco de críticas permanentes por razones ideológicas
Una escalada sostenida
Hacia el final de la jornada, el Presidente sumó nuevos ataques contra distintos medios y los describió como un “amontonamiento de mierda”. También sostuvo que actúan movidos por la pauta y en defensa de un statu quo que, según dijo, hundió al país
Tras esa sucesión de mensajes, el saldo fue el mismo: una nueva jornada de hostilidad abierta del jefe de Estado contra el periodismo, con insultos reiterados, respaldo a eventuales sanciones y celebraciones cada vez que una publicación coincidía con su discurso