Javier Milei volvió a la Casa Rosada después de más de tres semanas para encabezar una reunión de Gabinete y dejó una señal política nítida: no habrá margen para diferenciarse de la conducción central
La convocatoria se completará este martes con un encuentro con diputados y senadores del oficialismo. En conjunto, ambos movimientos reflejan la preocupación del Gobierno por el frente económico y por el orden interno dentro de La Libertad Avanza
Una línea económica sin matices
En las últimas apariciones públicas, el Presidente endureció su discurso contra las críticas, descalificó lecturas alternativas sobre la gestión y volvió a instalar un rechazo frontal a cualquier propuesta que se aparte del rumbo oficial
Según trascendió del encuentro con ministros, el mensaje fue ratificar el programa económico y descartar cualquier giro que pueda leerse como una concesión al populismo. También se reiteró la postura oficial sobre la morosidad crediticia, un tema que gana espacio en el debate público
Ese punto podría aparecer en el Congreso cuando la Cámara de Diputados retome la actividad, aunque sin expectativas de un tratamiento inmediato
Agenda legislativa y alineamiento político
El oficialismo busca avanzar esta semana con dos proyectos: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la segunda versión de Inocencia Fiscal. En el bloque libertario confían en reunir los votos necesarios para aprobarlos y enviarlos al Senado sin demoras
En la Cámara alta, además, La Libertad Avanza intenta ordenar una agenda con sus aliados después del costo político que dejó el texto recortado sobre inviolabilidad de la propiedad privada impulsado por Federico Sturzenegger
Las señales de respaldo de Milei al ministro de Desregulación aparecieron como parte de una estrategia más amplia: sostener a sus funcionarios, pero también fijar límites claros dentro del esquema de poder
Economía real, números incómodos
El Presidente volvió a cuestionar la idea de una economía de “dos velocidades” y la calificó como una simplificación equivocada. Detrás de esa discusión, sin embargo, persisten datos oficiales que muestran un escenario más desigual
En la primera mitad del año, el Estimador Mensual de Actividad Económica registró alzas en enero, marzo y junio, y caídas en febrero, abril y mayo. Entre los sectores más dinámicos aparecen la minería, la actividad agropecuaria y la pesca. Del otro lado, industria, comercio, hotelería y gastronomía exhiben retrocesos
El consumo también sigue débil. El último informe disponible sobre ventas mostró bajas acumuladas hasta junio en supermercados, autoservicios mayoristas y shoppings. Un relevamiento privado sobre consumo masivo marcó una mejora mensual en julio, pero todavía con saldo negativo en el acumulado del año
Mientras Milei intenta contradecir ese cuadro, en el oficialismo crece la necesidad de ordenar el discurso, contener las tensiones entre los distintos espacios internos y sostener la pelea legislativa más urgente: la eliminación de las PASO
El problema es que, por ahora, los números siguen sin cerrar del todo ni en la economía ni en la política