La posible visita del papa León XIV a la Argentina permanece rodeada de incertidumbre luego de la operación en la que le extirparon un tumor maligno del pulmón. En ese contexto, la Iglesia argentina consolida una orientación asociada al legado de Francisco
La conducción episcopal pone el foco en la pobreza, la exclusión social y la polarización política. También promueve una Iglesia abierta, con presencia misionera y cercana a las personas más vulnerables
Ese enfoque se refleja en la actividad territorial de la Iglesia en barrios populares, villas y asentamientos. A esa presencia se suma la red de Cáritas, que sostiene comedores, programas alimentarios, apoyo escolar, capacitación laboral y tratamientos contra las adicciones
Una agenda marcada por la crisis social
En los últimos meses, los obispos expresaron preocupación por la situación de los jubilados, el endeudamiento familiar, la crisis de las personas con discapacidad y el deterioro de los sectores medios
También señalaron problemas vinculados con la educación, la persistencia de la grieta, el narcotráfico, las adicciones y el crecimiento de las apuestas online. La baja de la edad de imputabilidad forma parte de esa agenda
Varias de esas cuestiones podrían haber ocupado un lugar central en los mensajes que León XIV preparaba para un eventual viaje al país. Algunos obispos describieron a la Argentina como un país golpeado por la pobreza y atravesado por divisiones
La Iglesia también cuestiona la descalificación del adversario, el uso agresivo del lenguaje y las dificultades para alcanzar consensos. Frente a ese escenario, el Papa llamó en su encíclica Magnifica humanitas a “desarmar las palabras” para contribuir a una sociedad más humana
Los principales referentes del Episcopado
Tras casi tres décadas de liderazgo de Jorge Bergoglio en la Iglesia argentina, desde su llegada a la Arquidiócesis de Buenos Aires en 1998 hasta el final de su pontificado en abril de 2025, los obispos adoptaron una conducción más moderada y proclive al diálogo
Entre sus figuras más visibles están Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente del Episcopado, de 65 años, y Jorge Ignacio García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires desde mediados de 2023, de 58 años
Ambos plantean superar la confrontación política, fortalecer el diálogo social y atender a los pobres, los marginados y la clase media empobrecida. García Cuerva, por su exposición en los tedéum de las fechas patrias, tuvo más cruces con el gobierno de Javier Milei
Colombo se formó junto al obispo Jorge Novak, una voz destacada en la defensa de los derechos humanos durante la dictadura militar. Como obispo de La Rioja, impulsó la causa de beatificación de Enrique Angelelli y de los mártires riojanos
Otro dirigente con creciente influencia es Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero del Episcopado. El cardenal, de 68 años, fue alumno de Bergoglio en el seminario jesuita
Rossi compartió una sesión del Sínodo de los Obispos, celebrado en Roma en octubre de 2024, con Robert Francis Prevost, entonces cardenal y hoy León XIV. El encuentro buscaba consolidar la “sinodalidad”, entendida como una forma de funcionamiento más horizontal que vertical
Los otros dos cardenales argentinos son Víctor Manuel “Tucho” Fernández, de 64 años, prefecto desde 2023 del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y Vicente Bokalic, de 74 años, arzobispo de Santiago del Estero. Ambos participaron junto con Rossi del cónclave que eligió a Prevost
Funciones específicas ante una eventual visita papal
César Daniel Fernández, obispo de Jujuy y de 71 años, es vicepresidente segundo del Episcopado. Su experiencia pastoral y como formador del clero le dio un lugar de consenso entre sus pares. Además, integra el Dicasterio para el Clero y fue elegido para entregar a León XIV la carta de invitación para visitar la Argentina
Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de Mercedes-Luján y de 67 años, sería el anfitrión del Papa en la Basílica de Luján, considerada el principal santuario del país. La semana anterior, dos millones de personas habían peregrinado hacia ese lugar
Scheinig se formó en la diócesis de San Isidro y en 2011 fue convocado por Bergoglio para trabajar en la pastoral urbana, orientada a llevar el mensaje de la Iglesia a ciudades con alta secularización y contextos culturales complejos
Raúl Pizarro, obispo auxiliar de San Isidro y secretario general del Episcopado, ocupa un papel central en la organización de la eventual visita. De 53 años, con experiencia en pastoral juvenil, es considerado el coordinador operativo del viaje
La Pastoral Social está a cargo de Dante Gustavo Braida, obispo de La Rioja y de 58 años, quien fue misionero en Cuba. El organismo reúne a obispos, sacerdotes y laicos que intensificaron sus pronunciamientos contra las apuestas online y sobre la crisis de la discapacidad
Esas posiciones generaron tensiones con el gobierno de Milei, especialmente por las consecuencias de las apuestas entre menores y jóvenes y por la situación de las personas con discapacidad