El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, regresaron este jueves a un tribunal federal de Manhattan para afrontar una acusación reformulada por presunta tortura y represión estatal
Ambos fueron trasladados al tribunal con grilletes en los tobillos, poco antes de que se esperaba que respondieran a los nuevos cargos, incorporados a una causa previa por narcotráfico
La acusación sostiene que Maduro supervisó un sistema de tortura que incluía golpes, asfixia y descargas eléctricas. También afirma que recomendaba métodos de tortura, recibía informes sobre el trato aplicado a personas detenidas y amenazó con matar al hijo de un prisionero
El papel atribuido a Cilia Flores
Flores, exfiscal general de Venezuela, está acusada de haber contribuido al desarrollo del sistema represivo y de haber ordenado la tortura de determinadas personas
Maduro, de 63 años, fue presidente de Venezuela entre 2013 y su captura en enero. Flores tiene 70 años. Ambos rechazan las acusaciones. El abogado de Maduro sostuvo que el exmandatario espera defenderse ante el tribunal
Un juicio con fecha en discusión
Los fiscales informaron que los abogados de ambas partes prevén solicitar que el inicio del juicio pase del 1 al 14 de junio
La tortura constituye un delito contemplado por el derecho internacional y puede ser juzgada fuera del país donde ocurrieron los abusos, sin importar la nacionalidad de las víctimas. Sin embargo, los procesos contra funcionarios extranjeros en Estados Unidos son poco frecuentes
La causa por narcotráfico
A comienzos de año, Maduro y Flores se declararon no culpables en la causa por narcotráfico. La acusación sostiene que ambos conspiraron para introducir grandes cantidades de cocaína en Estados Unidos
Sus abogados argumentan que ese proceso debe ser desestimado por razones de inmunidad, debido a que Maduro era jefe de Estado y Flores, primera dama de Venezuela
La acusación reformulada abarca presuntos actos de tortura desde 2013, cuando Maduro asumió la presidencia tras la muerte de su mentor, Hugo Chávez