Ricardo Quintela volvió a poner las expropiaciones en el centro de la escena. Días atrás, el gobernador de La Rioja advirtió que, si el peronismo gana las próximas elecciones, su espacio revisará "absolutamente todo" y avanzará con las medidas que considere necesarias, incluidas nacionalizaciones y expropiaciones

La advertencia no quedó solo en el plano discursivo. En su gestión ya impulsó dos procesos que quedaron bajo fuerte discusión política y judicial: el del Golf Club La Rioja y el de las tierras compradas por Ramón Díaz en el interior provincial

El caso del Golf Club

La Legislatura riojana aprobó en abril de 2021 la ley 10.379, que dispuso la expropiación del predio del Golf Club La Rioja para destinarlo a espacios deportivos y recreativos. La norma también preveía una planificación integral del área y una redefinición de la superficie afectada

En la práctica, nada de eso se concretó. La cancha sigue en funcionamiento y varias familias continúan viviendo en las casas levantadas dentro del terreno

El inmueble tuvo una larga cadena de transferencias: pasó del Ejército Argentino a la Provincia, luego a la municipalidad y más tarde a una fundación. Después terminó en manos de la institución Golf Club La Rioja Asociación Civil y de antiguos propietarios de la zona

El campo de 18 hoyos se inauguró en diciembre de 1999. En ese predio, Carlos Saúl Menem tuvo una vivienda conocida como "La Rosadita", que hoy está alquilada

La disputa no siguió un cauce regular. Según surge de la documentación judicial, hubo una toma de posesión sin decreto previo, sin notificación oportuna y sin pago de indemnización. La ley provincial 4611 establece que, en los casos urgentes, el Estado debe consignar judicialmente el monto correspondiente antes de ocupar el bien, algo que no ocurrió

Por eso, el cesionario de los derechos del club, Alejandro Almarza, promovió en noviembre de 2021 una demanda de expropiación inversa. En octubre de 2022, la Justicia ordenó al Estado depositar el dinero calculado sobre las valuaciones fiscales, pero la orden no fue cumplida

También hubo controversia por la superficie afectada. Una reforma aprobada a fines de 2021 incorporó tres inmuebles: dos lotes de alrededor de 1,7 y 3,3 hectáreas, y otro de casi 24 hectáreas correspondiente al área de la cancha. En conjunto, serían unas 30 hectáreas

Al año siguiente, Quintela cedió la administración del predio a la Asociación Riojana de Golf por dos años y presentó la medida como un modo de sostener la actividad. Más tarde incluso habló de construir un hotel

El 11 de agosto de 2025, la Cámara Segunda en lo Civil, Comercial y de Minas de La Rioja condenó al Estado provincial a pagar $6.679.823.921 por la indemnización principal y $341.469.100 por mejoras, con intereses desde el 24 de noviembre de 2024. La sentencia cuestionó la conducta estatal por incumplir normas constitucionales

Las tierras de Ramón Díaz

El otro expediente resonante llegó en octubre de 2024, cuando la Legislatura aprobó la expropiación de 4586 hectáreas vinculadas a Ramón Díaz, distribuidas en dos inmuebles ubicados en Los Mogotes, cerca de Patquía

Esos campos ya habían sido objeto de una expropiación anterior a una empresa de Buenos Aires, propietaria desde 1973, que nunca cobró indemnización

Díaz había comprado las tierras en 2003, durante la gobernación de Ángel Maza. Según el oficialismo, la operación había sido por un monto equivalente a unos US$26.785 y estaba asociada a un proyecto turístico que nunca se concretó

La administración de Quintela sostuvo que recuperar esas hectáreas permitiría impulsar políticas turísticas, económicas y culturales, además de atender el acceso al agua en una zona donde viven alrededor de 2000 personas en Patquía

La oposición objetó la decisión y cuestionó la falta de precisión sobre el destino final de los inmuebles. También se abrió una discusión sobre la compensación económica, porque los legisladores oficialistas plantearon que Díaz recibiría una suma similar a la que había pagado

Tras la sanción de la ley, el exfutbolista se reunió con Javier Milei, Luis Caputo y Martín Menem, quien salió a defenderlo y criticó el avance provincial. Para Quintela, sin embargo, la línea de acción ya estaba trazada desde hacía tiempo