Un empresario de la construcción declaró este martes en el juicio por la causa de la obra pública y afirmó que se reunió con Ernesto Clarens para intentar destrabar pagos atrasados vinculados a Vialidad

El testigo fue Héctor Carreto, de Equimac S.A., quien contó que fue al encuentro acompañado por Marcela Sztenberg, socia de la firma, por sugerencia de Eduardo Herbón, uno de los dueños ya fallecido

“Fui porque estábamos muy preocupados. Vialidad tenía demoras importantes en los pagos y la situación era muy ajustada”, relató. Según su versión, la reunión fue breve y no tuvo resultados

Un encuentro sin soluciones

Carreto dijo que vio a Clarens en unas oficinas de Puerto Madero, junto con otra persona que no pudo identificar. También afirmó que no recuerda con precisión quién presentó a Clarens ni el contenido completo de la conversación

“Nos dijo que no podía hacer mucho”, sostuvo. Agregó que la única propuesta que recibió fue descontar un certificado, algo que le pareció inadecuado

El empresario aseguró que salió del lugar “con las manos vacías” y que no obtuvo ninguna respuesta concreta para resolver los atrasos

El rol que le atribuye la fiscalía

En la investigación, Clarens aparece señalado como un nexo entre empresarios de la obra pública y el entorno de Néstor y Cristina Kirchner. Nunca ocupó cargos formales en el Estado, pero declaró como arrepentido y reconoció haber recaudado unos 30 millones de dólares que, según dijo, entregó a Daniel Muñoz o a José López

Cuando fue indagado en el juicio, en marzo, optó por no declarar y remitirse a lo dicho durante la instrucción

Para la fiscalía, fue una pieza central del circuito de recaudación ilegal y, en algunos casos, intervenía en el cambio de pesos a dólares. Sus oficinas funcionaron primero en el microcentro porteño y después en Puerto Madero

Antes de Carreto, también declaró Florencio Randazzo, que dijo no haber conocido la dinámica del área de Transporte hasta 2012, cuando asumió el ministerio tras la tragedia de Once