Un alivio para cerrar el año
El Senado de la República consiguió una adición presupuestal de $45.000 millones para sostener su funcionamiento hasta el final de la vigencia actual. La autorización llegó después de que la corporación advirtiera un déficit de $35.000 millones que ponía en riesgo su operación administrativa y legislativa
La medida cubre gastos hasta el 31 de diciembre de 2026 y busca evitar afectaciones en bancadas, comisiones y en el trabajo cotidiano de la entidad
En qué se usarán los recursos
Los fondos se destinarán a la compra de bienes y servicios, con especial atención en pagos a contratistas y a personal no vinculado a la planta. También servirán para mantener los sistemas tecnológicos y respaldar la actividad legislativa durante el resto del periodo de sesiones
Además, la bolsa incluye necesidades del parque automotor de seguridad, el mantenimiento de las sedes del Capitolio Nacional y la provisión de insumos para las oficinas. En ese proceso intervienen la Sección de Suministros y las unidades de Almacén, Correspondencia, Fotocopiado y Archivo Administrativo, bajo la administración de la División de Bienes y Servicios
Gestión y tensiones políticas
El presidente del Senado, Honorio Henríquez, atribuyó la gestión a la labor del secretario general Diego González y de la directora administrativa Astrid Salamanca Rahin. Según dijo, la autorización resuelve de manera inmediata el problema de caja que amenazaba el funcionamiento de la corporación
La alerta presupuestal se originó a finales de julio, cuando se informó sobre una dificultad en la asignación de recursos. Días después, Henríquez anunció que acudiría al Ministerio de Hacienda para exponer la situación financiera del Senado
La apropiación de los recursos se hizo el 6 de agosto, un día antes del cambio de gobierno. Sin embargo, quedaron sin aclarar detalles como el acto administrativo que formalizó la medida, el cronograma de ejecución y el mecanismo exacto usado para el ajuste presupuestal
La decisión se dio en medio de una relación tensa entre la presidencia del Senado y el Ejecutivo. Aunque Henríquez ha respaldado algunas iniciativas, especialmente en materia de seguridad, también han surgido choques recientes por proyectos y objeciones presidenciales en el Congreso