Las fuerzas armadas de Estados Unidos destruyeron tres drones asociados a organizaciones criminales mexicanas durante esta semana en el Valle del Río Grande, en el sur de Texas
La operación se realizó entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, según el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte y el Comando Norte. Las autoridades describieron los aparatos como una amenaza directa para el personal militar y los agentes fronterizos
Un láser para responder en la frontera
Para neutralizarlos se utilizó el sistema Army Multipurpose High Energy Laser, una tecnología de energía dirigida que permite inutilizar blancos en vuelo sin recurrir a munición convencional
La misión estuvo a cargo de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur, creada en 2025 y formada por unos 8.000 efectivos. Su despliegue está orientado a reforzar el control migratorio y la respuesta contra grupos delictivos
El comandante de esa unidad, el mayor general Curtis Taylor, sostuvo que las redes criminales están incorporando drones para facilitar el tráfico ilícito de personas y vigilar a las fuerzas de seguridad
El uso criminal de drones
Especialistas en seguridad señalan que estos equipos se emplean sobre todo para tareas de inteligencia y apoyo a actividades de tráfico de personas, armas y narcóticos. En muchos casos, los grupos los adaptan a partir de modelos comerciales
Aunque no se registran ataques con drones armados dentro de Estados Unidos, sí hay antecedentes de explosivos lanzados con estos dispositivos en disputas entre bandas dentro de México
Antecedentes y tensión diplomática
El episodio se suma a otros incidentes recientes relacionados con drones y sistemas láser en Texas. En febrero de 2026, el ejército derribó por error un dron gubernamental cerca de Fort Hancock. Ese mismo mes, la autoridad aeronáutica suspendió vuelos en las inmediaciones de El Paso por pruebas militares con láseres, una medida que interrumpió la actividad aérea durante siete horas
Washington no precisó el punto exacto de los impactos de esta semana, por lo que no quedó claro si ocurrieron en territorio estadounidense o mexicano. Esa falta de definición alimenta el roce con México, donde la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que cualquier acción unilateral en suelo mexicano sería una violación a la soberanía nacional
Pese a ello, ambos países mantienen la cooperación en seguridad fronteriza mientras crece el uso de drones en la franja limítrofe