Decenas de migrantes fueron interceptados en la madrugada de este lunes en Melilla cuando trataban de llegar a la península ocultos como polizones en los camiones de feria, aprovechando la retirada de las atracciones tras las fiestas patronales

Una noche de revisiones continuas

Hasta alrededor de las seis y media de la mañana, los agentes habían localizado una treintena de personas escondidas en los vehículos que participaban en el desmontaje de la feria. El movimiento fue constante durante toda la noche en el recinto ferial, bajo un dispositivo especial de la Policía Nacional

La presión ha sido mayor que en campañas anteriores, según fuentes policiales, por el incremento de menores extranjeros no acompañados en la ciudad, agravado por el repunte migratorio registrado a finales de julio, que desbordó la capacidad de los centros de acogida

Control en tierra y en el puerto

En el operativo participaron guías caninos, drones y unidades de prevención y reacción, con el objetivo de evitar que los migrantes pusieran en riesgo su vida al intentar viajar ocultos entre las atracciones y los camiones

Además, la Policía Nacional acompañó a los feriantes durante el trayecto hasta la estación marítima para impedir nuevos accesos a los vehículos. En paralelo, la Guardia Civil desplegó un control específico en el puerto de Melilla, donde mantendrá la vigilancia hasta la salida de la última atracción de feria

Ese dispositivo incluye inspecciones de camiones, bateas, remolques y atracciones, con controles por tierra, mar y aire para detectar a personas ocultas antes del embarque con destino a la península

Los propios feriantes colaboraron con los agentes al avisar cuando localizaban a menores escondidos o al ayudarlos a salir de sus escondites