Sylvester Stallone cumple 80 años con una postura poco convencional sobre la vejez: dice que nunca aceptó la idea de “envejecer con dignidad”. Para él, el paso del tiempo no debería borrar la vitalidad ni la espontaneidad
Una mirada sin solemnidad
En una entrevista realizada en su casa de Hidden Hills, en California, mientras promocionaba Tulsa King, el actor contó que se siente “muy inmaduro” y que rechaza frases como “actúa según tu edad” o “envejece con gracia”. Su respuesta fue directa: “Cuanto mayor me hago, más intento abrazar a mi niño interior”
El comentario surgió a partir de una escena de la serie en la que su personaje, Dwight Manfredi, dice tener 75 años y una mujer se marcha al conocer su edad. Stallone admitió que esa reacción le resultó “bastante halagadora y a la vez bastante deprimente”
Las marcas del oficio
El actor también habló de las secuelas físicas de su carrera. Recordó que pasó por múltiples lesiones y cirugías, incluidas operaciones de espalda, cuello, hombros y rodillas. Aun así, sostuvo que después de entrar en calor se siente bien y conserva su energía
Familia y balance personal
Más allá del desgaste corporal, Stallone reconoció que también cambió su manera de mirar su trayectoria y su vida fuera del trabajo. Admitió que durante muchos años priorizó sus compromisos profesionales por encima de sus hijos, algo que hoy considera un error que no quiere repetir
Con 80 años, su visión del envejecimiento sigue lejos de las fórmulas habituales: prefiere conservar la curiosidad, la energía y la impulsividad que asocia con su propio lado infantil