El invierno no elimina el riesgo. Mosquitos, garrapatas y pulgas siguen circulando en zonas húmedas, boscosas y también en hogares con animales domésticos, incluso en los meses más fríos
Además de la molestia, estas picaduras pueden convertirse en un problema de salud si no se previenen o se tratan a tiempo. La clave está en proteger la piel, reconocer las señales y actuar rápido cuando corresponde
Repelentes y ropa: la primera barrera
Los repelentes más eficaces suelen incluir DEET, picaridina o icaridina, aceite de limón o eucalipto, IR3535, para-mentano-diol (PMD) o 2-undecanona. Estos compuestos dificultan que los insectos detecten a sus huéspedes
La ropa también ayuda: sombrero, mangas largas, pantalones largos y, en el caso de las pulgas, medias altas para cubrir tobillos y piernas. Los repelentes en aerosol o crema deben aplicarse al aire libre y lejos de los alimentos
Si además se usa protector solar, primero va el protector y luego el repelente, con un intervalo de unos 20 minutos
En bebés menores de 2 meses no debe usarse DEET. La icaridina no se recomienda en menores de 6 meses y el PMD está contraindicado en niños menores de 3 años. Tampoco conviene aplicar estos productos sobre heridas, quemaduras, cortes, ojos, boca ni debajo de la ropa
Para actividades prolongadas al aire libre, la permetrina puede aplicarse sobre telas, botas y equipo de camping. No es para la piel, pero ofrece protección sobre la ropa durante dos lavados y hasta dos semanas
Cómo distinguir cada picadura
Las picaduras de mosquito suelen verse como bultos redondeados, elevados y rojizos, con picazón intensa poco después del contacto. Aparecen con frecuencia en zonas expuestas como tobillos, cuello o detrás de las rodillas
Las de pulga suelen presentarse en grupos o en línea, con varios puntos rojos pequeños, sobre todo en pies, tobillos y piernas. La picazón puede ser muy fuerte y empeorar si la piel se irrita
Las de garrapata son más difíciles de detectar. A veces no generan dolor ni picazón al principio y pueden pasar inadvertidas. Si la garrapata sigue adherida, puede dejar una pequeña marca rojiza; días o semanas después, en algunos casos aparece la erupción en forma de diana, asociada a la enfermedad de Lyme
Qué hacer en cada caso
Las picaduras de mosquito suelen resolverse solas en pocos días. Para aliviar el picor pueden usarse loción de calamina, crema antihistamínica, corticoide de venta libre o una pasta de bicarbonato con agua. También ayuda aplicar frío por unos segundos o hacer presión breve sobre la zona
Las picaduras de pulga suelen tratarse de manera similar con cremas antihistamínicas o de hidrocortisona, compresas frías y gel de aloe vera
Con las garrapatas, el objetivo no es calmar la picazón sino retirarlas cuanto antes. Hay que usar pinzas de punta fina, sujetar el insecto lo más cerca posible de la piel y tirar con suavidad y de forma constante. Luego, lavar la zona con agua y jabón o alcohol
Si quedan partes en la piel, no hace falta forzarlas. Lo importante es haber retirado el cuerpo de la garrapata
Cuándo pedir atención médica
Hay que evitar rascarse para no abrir la piel y favorecer infecciones secundarias. Si la reacción es intensa, un antihistamínico oral no sedante puede ayudar
Conviene consultar si aparece una inflamación grande, urticaria, hinchazón alrededor de los ojos, fiebre alta o dolores musculares generalizados. Quienes suelen tener reacciones fuertes pueden considerar un antihistamínico preventivo antes de exponerse a zonas con muchos insectos
El riesgo en casa y al aire libre
Las garrapatas son especialmente peligrosas porque muchas veces se advierten tarde. Algunas especies pueden transmitir fiebre manchada, enfermedad de Lyme o anaplasmosis. En general, para que se transmita la enfermedad de Lyme, la garrapata debe permanecer adherida al menos 36 horas
Las pulgas suelen llegar desde las mascotas. Para reducir su presencia, conviene bañar y cepillar a los animales con regularidad, limitar el contacto con animales callejeros o silvestres y consultar al veterinario por tratamientos antiparasitarios durante todo el año
En el hogar, aspirar alfombras y tapizados y lavar la ropa de cama con agua caliente ayuda a cortar su ciclo de reproducción