Mateo de la Rúa tiene 32 años, es ingeniero industrial y nació en Mar del Plata. A partir de una idea ligada al ambiente y a la reducción del desperdicio de alimentos, creó dos empresas basadas en liofilización: un método que prolonga la vida útil de frutas, verduras y productos para mascotas

Una tecnología que cambió su proyecto

Su interés apareció cuando entendió que esta técnica permite conservar alimentos durante largos períodos, sin necesidad de frío ni conservantes. En ese proceso, el agua se elimina por sublimación y el producto final mantiene sabor, aroma y propiedades nutricionales, con una textura crocante y liviana

La referencia también venía de la industria espacial: la NASA utiliza alimentos liofilizados por su bajo peso y su larga duración. De la Rúa empezó a investigar el sistema con 26 años y se encontró con una dificultad inicial: en el país había pocas empresas que trabajaran con ese método y ninguna quería abrirle la puerta de la producción

El arranque de Pomona Foods

Después de insistir, consiguió que una firma de Misiones le aceptara el primer pedido. Así nació Pomona Foods en 2021. Al principio recibía el producto listo para envasar y lo hacía en su casa, pero el negocio creció rápido cuando empezaron a aparecer clientes del rubro gastronómico, pastelero y hotelero

Entre sus compradores figuran Lucciano’s, Rapanui, Del Turista, Betular y grandes cadenas hoteleras. Ese crecimiento lo llevó a dejar de tercerizar la producción y dar un paso más grande

La inversión para escalar

Con ahorros propios y ayuda familiar, destinó US$25.000 a la compra de dos máquinas y al alquiler de un espacio de 50 metros cuadrados en Villa Lynch, donde instaló su primera planta. Las máquinas llegaron desde Estados Unidos y el inicio estuvo cargado de incertidumbre, pero también marcó el salto de escala del emprendimiento

Un nuevo frente para mascotas

En 2025 lanzó Panthera, una línea de snacks para perros y gatos elaborados con carne liofilizada de cordero, pollo e hígado. También trabaja en el desarrollo de carne en polvo, pensada para momentos en que las mascotas necesitan cambiar de balanceado

Hoy su empresa tiene un equipo de 11 personas. Produce unas 1.000 kilos mensuales de productos liofilizados, equivalentes a 10.000 kilos de alimentos frescos, y el proceso completo lleva alrededor de 48 horas según el producto

Más de 2.500 puntos de venta

De la Rúa espera cerrar el año con una facturación superior al millón de dólares y más de 2.500 puntos de venta. Su catálogo incluye ocho frutas, como mango, banana, frutillas y frambuesas, además de frutillas liofilizadas bañadas en chocolate

Detrás del crecimiento, insiste, sigue estando la misma idea: usar alimentos que muchas veces quedan afuera por tamaño o estética, alargar su vida útil y reducir el desperdicio. En un mercado dominado por productos ultraprocesados, apostó por lo esencial