Un pedido de carácter humanitario
El ministro de Trabajo, Juan Sheput, afirmó que la presidenta Keiko Fujimori le pidió en su momento que visitara al exmandatario Alejandro Toledo para conocer su condición de salud
Según dijo, la solicitud se hizo cuando Fujimori aún no era presidenta y en un contexto ajeno a sus funciones de gobierno. Sheput sostuvo que la disposición reflejaba una preocupación humana frente al estado del exjefe de Estado
“Ha tenido un sentido humanitario, pero hoy, como presidenta del Perú, tiene que actuar como una mujer de Estado”, señaló, al precisar que vio a “una persona con la salud deteriorada”
La salida, por la vía legal
Sheput remarcó que el caso de Toledo, recluido en el penal de Barbadillo, debe verse con respeto a la separación de poderes y sin trasladarlo al terreno político
Indicó además que cualquier tratamiento del tema debe seguir los canales legales correspondientes, mientras el exmandatario pide el derecho de gracia presidencial por motivos humanitarios
El ministro añadió que el asunto todavía no ha sido discutido en el Ejecutivo y aseguró que la presidenta ha dicho que toda determinación se tomará conforme a ley
También sostuvo que el titular de Justicia, Ernesto Álvarez, será quien detalle los aspectos vinculados al proceso. “La justicia no debe deshumanizarse”, expresó
La base del pedido de Toledo
Toledo sustentó su solicitud en una norma aprobada en 2024 que permite a personas mayores de 80 años cumplir condena bajo comparecencia o arresto domiciliario por razones humanitarias
En su carta, afirmó tener 81 años y señaló que su salud se ha deteriorado gravemente en prisión. También advirtió que podría sufrir un infarto o un derrame en cualquier momento
El exmandatario indicó que su pedido no es un gesto de rendición, sino de justicia, y pidió que su caso sea evaluado con objetividad y humanidad
Las condenas que cumple en Barbadillo
El proceso contra Toledo comenzó en 2016, luego de que salieran a la luz los sobornos y pagos irregulares de Odebrecht en varios países de la región
Ingresó a prisión en 2023 tras su extradición desde Estados Unidos. En 2024 recibió una condena de 20 años y 6 meses por sobornos vinculados a esa empresa, y en 2025 otra sentencia de 13 años y 4 meses por compras inmobiliarias realizadas en el Perú con ese dinero