Rosario Central y Newell’s firmaron un empate 1-1 en un clásico intenso, friccionado y con escasas situaciones claras. El cierre tuvo revisión del VAR y terminó premiando a la Lepra, que encontró la igualdad en el descuento con Matías Cóccaro

Un clásico atado por la tensión

El partido dejó muy poco margen para el juego elaborado. Hubo 41 faltas y 9 tarjetas amarillas, un reflejo de la disputa permanente en la mitad de la cancha y de la dificultad de ambos equipos para sostener secuencias de pases

Central golpeó primero con el 1-0, después de una jugada que nació en un córner de Campaz, siguió con un toque de Copetti y terminó con una volea de zurda de Gastón Ávila

El minuto 10 y el foco sobre Di María

Como en todos los partidos del fútbol argentino, el clásico se detuvo en el minuto 10. Rosario Central aplaudió a Lionel Messi y también ovacionó a Ángel Di María, que recibió una de las mayores muestras de afecto desde el campo de juego

Di María respondió al gesto con aplausos a su vez dirigidos a Messi, en una escena que atravesó toda la jornada. El capitán argentino siguió el partido por televisión desde Miami

La apuesta de Kudelka y el empate sobre el final

Newell’s mostró dificultades para progresar y tuvo problemas para conectar a sus futbolistas ofensivos. Frank Kudelka movió el banco y terminó apostando por una fórmula extrema: un triple 9 para ir en busca del empate

La jugada le dio resultado. Tras un envío largo, Francisco Scapeccio ganó arriba, Ignacio Ramírez bajó la pelota y Cóccaro definió con clase para el 1-1. La acción fue revisada por el VAR y validada por posición habilitada

Central ya no tuvo tiempo para responder. Di María había salido un minuto antes del gol visitante y el clásico terminó con un reparto de puntos que dejó más alivio que celebración en Arroyito

Messi, la vieja ilusión rojinegra

El partido volvió a instalar una pregunta recurrente alrededor de Messi y Newell’s. El capitán argentino ha dicho en varias oportunidades que su sueño de chico era jugar en la Primera de la Lepra, aunque nunca dejó abierta una promesa concreta de regreso

En una ciudad dividida por la rivalidad, el empate agónico reactivó esa fantasía. Para Newell’s, al menos, el clásico terminó con un punto; para Central, con la sensación de haber dejado escapar el triunfo en la última pelota