Francisco Franco decidió abandonar el campo que alquila en el partido bonaerense de Olavarría y retirar los animales que aún conserva. En un mes sufrió dos ataques, perdió 34 animales y calculó que el perjuicio económico supera los $40 millones
El episodio más reciente ocurrió el 16 de octubre. Los delincuentes faenaron tres vaquillonas preñadas y un ternero, y se llevaron la mayor parte de la carne. Franco sostuvo que se trató de un nuevo ataque de los mismos autores y que teme que los hechos continúen
El primer ataque comenzó durante la noche del 15 de septiembre, cuando fueron robados 10 terneros. Uno de ellos quedó muerto en el lugar. En la noche siguiente, los delincuentes regresaron, mataron otros 19 animales y se llevaron seis
Franco tenía un rodeo de unas 80 cabezas y considera que perdió una parte importante de su capital de trabajo. “No me dejan trabajar”, expresó al explicar por qué decidió entregar el campo y dejarlo sin animales hasta que haya resultados en las investigaciones
Robos y daños en los alambrados
Otros pequeños productores de la zona aseguran que los ataques se repiten desde hace más de dos años. Alberto Mancussi afirmó que la situación comenzó a agravarse a principios de 2024 y que, durante 2025, los productores llevaron más de 35 denuncias ante responsables de seguridad
Según Mancussi, si se suman los casos que no fueron denunciados, los hechos de abigeato y otros delitos rurales superarían los 50. También señaló que en los últimos días aparecieron alambrados cortados en segmentos de unos 50 centímetros
La modalidad obliga a reemplazar tramos completos del cerco. Mancussi estimó que, durante la última semana, fueron dañados unos 2000 metros de alambrado en campos de 10 productores. En uno de los casos, el costo de reparación fue calculado en $15 millones
Productores en estado de agotamiento
Los campos se encuentran cerca de la zona urbana. Algunos productores instalaron cámaras y otros comenzaron a realizar guardias nocturnas, aunque temen quedar expuestos a nuevos riesgos
Mancussi cuestionó la falta de avances en las investigaciones. Afirmó que se realizaron peritajes y que los damnificados aportaron datos sobre huellas, vehículos y recorridos, pero que no recibieron resultados ni se produjeron detenciones
El impacto es especialmente fuerte para quienes trabajan con rodeos pequeños. Según Mancussi, un ternero puede valer alrededor de $800.000. A la pérdida de los animales se suman la reparación de las instalaciones y el tiempo necesario para recuperar las condiciones del campo
Mientras algunos productores evalúan vender sus animales y abandonar la actividad, Franco ya tomó la decisión de retirarse para no exponer el rodeo que le queda a nuevos ataques