Marcelo Fraymuth, productor ovino de San José, Misiones, encontró parte de su majada muerta tras varios ataques de perros. En las últimas semanas contabilizó 22 animales fallecidos, aunque teme que la cifra sea mayor. Hasta ahora logró encontrar nueve ovejas con vida

El productor trabaja junto con su hermano en la cabaña Namá, un emprendimiento dedicado a la cría y al mejoramiento de razas ovinas. Allí realizan cruzamientos de Dorper, Santa Inés y Texel, además de producir carbón y dedicarse a la apicultura

Una pérdida que se extendió durante varios días

El caso comenzó a conocerse luego de que la Policía provincial informara la muerte de 17 ovejas en un campo del paraje La Sierrita. Los animales presentaban mordeduras en la nuca y tres perros habían sido vistos cerca del lugar. Vecinos de la zona señalaron que serían animales callejeros

Fraymuth explicó que el número final fue mayor. Después del ataque más grave recorrió el campo durante varios días y encontró más animales muertos o heridos. Algunas ovejas debieron ser sacrificadas porque no pudieron recuperarse

El productor también halló un animal con heridas que atribuyó a un puma. Según relató, el resto de la majada se dispersó por el monte debido al miedo y todavía no sabe qué ocurrió con varias ovejas

La situación incluso modificó su forma de trabajar. Dejó de llevar al campo a su perra Border Collie, porque las ovejas se asustan y corren cuando la ven

Reclamos de otros productores

José Sadaniowski, presidente de la Mesa de Gestión de la Cuenca Ovina Zona Sur, afirmó que los ataques de perros y pumas se repiten en distintos campos del sur misionero. Según indicó, representa a unos 700 productores y muchos atraviesan problemas similares

En Cerro Azul, a unos 30 kilómetros del establecimiento de Fraymuth, habrían muerto otras diez ovejas. En Fachinal se habrían perdido alrededor de 20 animales, mientras que la cabaña La Armonía sufrió ataques de pumas contra ejemplares Dorper puros

Sadaniowski comenzó a criar ovejas en 2016. Llegó a tener más de 100 animales, pero actualmente conserva poco más de 40 y calcula que perdió unos 60 por ataques de perros y pumas. También sufrió robos, que disminuyeron después de instalar cámaras de seguridad

El dirigente señaló que muchos perros tienen dueño, pero circulan sin control e ingresan a los campos. A diferencia de los pumas, que suelen matar uno o dos animales para alimentarse, los perros pueden continuar atacando hasta afectar a toda la majada

Denuncias y falta de respuestas

Fraymuth realizó las denuncias correspondientes. La Policía Rural acudió al establecimiento, tomó fotografías y constató las muertes, pero hasta el momento el productor no recibió una solución

Una de las dificultades planteadas es identificar a los propietarios de los perros y determinar quién debe responder por los daños. La Policía informó que, tras consultar al Juzgado de Paz por el caso, se resolvió elevar las actuaciones para definir las medidas correspondientes

Las pérdidas afectaron tanto la economía del emprendimiento como los años de trabajo destinados a la selección y los cruzamientos de las razas. A pesar de lo ocurrido, Fraymuth aseguró que quiere continuar criando ovejas y espera que se adopten medidas para evitar nuevos ataques