El Senado aprobó por 41 votos contra 25 un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles. La iniciativa, que ahora será analizada por la Cámara de Diputados, aumentó los porcentajes obligatorios de mezcla y modificó las reglas de participación dentro del mercado
La propuesta fue respaldada por las empresas de bioetanol, la industria aceitera y buena parte del sector agroindustrial. En cambio, las pymes regionales de biodiésel cuestionaron la reducción progresiva del segmento que tienen reservado hasta 2036
El bioetanol tendrá un corte del 15%
El proyecto eleva el corte de bioetanol en las naftas del 12% al 15%, una modificación que comenzará a regir un año después de la sanción de la ley. Dentro de ese porcentaje, se mantendrán seis puntos para el producto elaborado con caña de azúcar y otros seis para el producido a partir de maíz. Los tres puntos restantes no tendrán una materia prima predeterminada
Además, se habilita la utilización de vehículos flex fuel, capaces de funcionar con mezclas superiores de bioetanol. El sector considera que el 15% debe ser un piso para aumentar el uso del combustible en el futuro
Patrick Adam, director ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz, sostuvo que el nuevo régimen representa un cambio para la actividad. “El paso del 12% al 15% y el mercado libre amplía el mercado y genera una señal de largo plazo para quienes tienen que invertir”, afirmó
El sector sucroalcoholero valoró que se mantuvieran los seis puntos correspondientes a la caña de azúcar y que ninguna elaboradora pueda superar el 20% de la demanda anual. También señaló que una mayor participación del bioetanol podría sustituir parte de las importaciones de naftas y aditivos
Durante 2025, la Argentina importó 754.000 m³ de naftas por US$416 millones. Según el sector, una parte de ese volumen podría reemplazarse progresivamente con producción local
Una transición gradual para el biodiésel
El corte obligatorio de biodiésel se mantendrá en 7,5% y subirá al 10% un año después de la sanción de la ley. El régimen establece una transición hasta el 1° de enero de 2036 y conserva la diferencia entre empresas integradas y no integradas
Las empresas integradas están vinculadas con fábricas de aceites vegetales y harinas proteicas y cuentan con una capacidad superior a 50.000 toneladas. Mientras el corte sea del 7,5%, ese porcentaje quedará en manos de las empresas no integradas
Cuando la mezcla alcance el 10%, las empresas no integradas tendrán reservado el equivalente a 6,5 puntos porcentuales hasta fines de 2028. La proporción bajará a 5,5 puntos en 2029, a 5 puntos en 2030 y a 4 puntos desde 2031 hasta el final de la transición
El resto del corte podrá ser disputado por empresas integradas y no integradas mediante los mecanismos de negociación previstos. La participación abierta será de 3,5 puntos en la primera etapa, 4,5 en 2029, 5 en 2030 y 6 puntos desde 2031
En el segmento de empresas no integradas, ninguna elaboradora podrá superar el 10% del biodiésel comercializado durante un año ni las 50.000 toneladas
Las pymes cuestionan la reducción del segmento reservado
La Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles rechazó la media sanción pese a los cambios incorporados durante el debate. Su director, Federico Martelli, consideró inaceptable el cronograma de reducción establecido por la iniciativa
La entidad advirtió que el esquema podría poner en riesgo plantas ubicadas en Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis. También anticipó que buscará modificar el proyecto durante su tratamiento en Diputados
El cuestionamiento se concentra en que las empresas no integradas pasarían de abastecer el 7,5% completo a tener garantizados cuatro puntos desde 2031. Los seis puntos restantes del corte obligatorio del 10% quedarían abiertos a la competencia con las empresas integradas
Otro punto discutido es el artículo 15, referido a los contratos a término. Marcelo Kusznierz, presidente de la Cámara Santafesina de Energías Renovables, consideró que el texto fue mejorado, pero pidió revisar el impacto de esos contratos sobre las empresas no integradas
Kusznierz también cuestionó el tratamiento del coprocesamiento en refinerías. El proyecto permite que reciba beneficios impositivos hasta un máximo del 5%, aunque ese volumen no se computará dentro del corte obligatorio de biodiésel
El objetivo oficial es atraer inversiones
El senador neuquino Pablo Cervi, uno de los impulsores de la iniciativa, afirmó que el objetivo es avanzar hacia un mercado más competitivo mediante una transición que contemple a las empresas que ya operan en la actividad
“Buscamos un régimen que aumente la producción, genere mayor competencia y le dé previsibilidad a toda la cadena”, sostuvo. También señaló que el proyecto apunta a establecer reglas más claras, ampliar la libertad de negociación entre privados y favorecer nuevas inversiones
El nuevo régimen incluye, además del biodiésel y el bioetanol, herramientas para impulsar el biogás, el biometano, el diésel renovable y el combustible sostenible de aviación, conocido como SAF o biojet
Las entidades de la industria aceitera y del sector agroindustrial respaldaron la aprobación y remarcaron que el aumento de los cortes obligatorios podría generar condiciones para nuevas inversiones. El Consejo Agroindustrial Argentino estimó que la implementación plena del régimen podría movilizar más de US$1000 millones de inversión privada y planteó que la ley podría comenzar a aplicarse en 2027