El mercado laboral argentino atraviesa una tensión creciente: el monotributo suma afiliados mientras el empleo asalariado privado acumula seis meses de caída. La diferencia entre ambos regímenes también impacta en el financiamiento previsional
En julio, el trabajo registrado privado volvió a retroceder por quinto mes consecutivo. La contracción alcanzó a casi todas las categorías laborales, con una excepción: el monotributo
Durante ese mes se incorporaron 1400 monotributistas, un aumento mensual del 0,1%. En un año, la cantidad creció en cerca de 59.000 personas, equivalente a una suba del 2,7%
Una expansión sostenida
Actualmente hay 2.214.900 personas inscriptas en el régimen simplificado. Hace casi tres décadas eran 513.000, por lo que el número aumentó un 331%
La participación del monotributo entre los aportantes pasó del 9% en 1998 a más del 20% en la actualidad. La tendencia se mantiene desde hace más de una década y se aceleró a partir de mediados de 2020
El crecimiento se produce mientras cae el empleo asalariado registrado, en parte por la contracción de la actividad productiva, especialmente en la industria. Las medidas laborales y los incentivos para reducir contribuciones patronales todavía no lograron revertir ese retroceso
El esquema que comenzará a cubrir parte de las indemnizaciones con fondos de la Anses empezará a regir en noviembre, por lo que su efecto sobre la contratación aún es incierto
La diferencia en los aportes
En marzo, el aporte previsional promedio de un trabajador asalariado registrado del régimen general era de $187.098. Para un monotributista, rondaba los $19.215: casi diez veces menos
Con esos valores, se necesitan aproximadamente 3,5 asalariados registrados para financiar una jubilación media, mientras que hacen falta casi 34 monotributistas. Para cubrir una jubilación mínima con bono, la relación es de 2,4 asalariados frente a casi 23 monotributistas
El monotributista también es un trabajador registrado. La diferencia está vinculada con la estabilidad de los ingresos, la calidad del empleo, el acceso a la protección social y la capacidad de financiar el sistema previsional
El debate sobre el régimen
El aumento del monotributo tiene efectos sobre la recaudación y puede asociarse con menores ingresos y más dificultades para acceder a financiamiento. Su persistencia bajo distintos gobiernos, contextos económicos y regulaciones muestra una dificultad estructural para generar empleo asalariado formal de calidad
El Gobierno analiza el futuro del régimen. Durante el año pasado se evaluó eliminarlo y crear incentivos impositivos para que el paso al régimen general no implique un salto brusco para los trabajadores independientes. También se planteó revisar el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, defendió esta semana el crecimiento del trabajo por cuenta propia y sostuvo que no todas las personas desean emplearse bajo relación de dependencia. La discusión plantea cómo corregir las diferencias en cargas contributivas y prestaciones, sin desalentar la formalización del trabajo independiente