El aumento del riesgo país y un escenario financiero internacional más exigente complicaron una de las principales fuentes de dólares previstas por el Gobierno para 2027: la colocación de deuda en el mercado local
El Tesoro todavía debe emitir US$800 millones durante este año y espera obtener otros US$5000 millones en 2027. Sin embargo, la caída de los bonos elevó las tasas a niveles que el ministro de Economía, Luis Caputo, considera demasiado costosos
Una emisión más cara y menos atractiva
El bono AO29, denominado en moneda extranjera y regido por legislación local, llegó a rendir 11,8% al dólar MEP y 13,4% al contado con liquidación. El Global 2035, bajo legislación internacional, alcanzó un rendimiento cercano al 11%
Una nueva colocación debería ofrecer condiciones similares para atraer compradores. Caputo optó por postergar la emisión antes que convalidar ese costo. El ministro explicó que la meta original para 2026 era captar US$6000 millones y que ya se obtuvieron US$5200 millones
Completar los US$800 millones restantes no resulta indispensable para el Gobierno, aunque reduciría el excedente de divisas previsto para comienzos de 2027 de US$3700 millones a US$2900 millones
Las necesidades financieras de 2027
El programa financiero presentado en julio calcula necesidades por US$24.900 millones para el próximo año, sin contemplar una emisión de deuda soberana en el exterior
El esquema incluye los US$5000 millones de deuda local, US$4200 millones de préstamos respaldados por organismos multilaterales, US$1700 millones del Fondo Monetario Internacional, US$1500 millones provenientes de privatizaciones y US$4900 millones que el Banco Central debería comprar
Caputo señaló que cerca del 75% de las necesidades locales corresponde a refinanciar capital y no a obtener fondos nuevos. Entre los compromisos figuran bonos por US$2000 millones que vencen en octubre de 2027
Si esos títulos no pudieran renovarse a una tasa razonable, el Tesoro tendría que recurrir a otras fuentes. La utilización de los US$3700 millones de excedente y la compra de US$4900 millones al Banco Central implicarían una presión de US$8600 millones sobre las reservas. Con vencimientos de Bopreal por hasta US$4000 millones, el flujo potencial ascendería a US$12.600 millones
Las reservas netas fueron estimadas en US$11.900 millones al 22 de septiembre. Esa comparación no implica que las reservas necesariamente se agoten: podrían ingresar nuevas divisas y una parte de los Bopreal podría aplicarse al pago de impuestos. El dato sí muestra que, sin colocaciones locales, el Banco Central debería acumular más reservas o conseguir otra fuente de financiamiento
El dilema entre reservas, dólar e inflación
El mercado considera lejana la posibilidad de colocar US$5000 millones localmente en las condiciones actuales. Una alternativa sería que el Banco Central comprara más dólares, aun con el riesgo de un tipo de cambio más alto y un incremento adicional de la inflación
Durante buena parte de septiembre, la autoridad monetaria compró US$238 millones, unos US$13 millones diarios, frente a los US$103 millones diarios de julio. El resultado se produjo pese al superávit comercial de US$2187 millones registrado en agosto, en un contexto de mayor demanda privada
Para los cuatro meses previos a las elecciones, Economía calcula una demanda extraordinaria de US$7100 millones y una nueva oferta de US$9317 millones asociada al régimen de incentivo para grandes inversiones y al comercio exterior
Un “escudo” con distintos grados de disponibilidad
Caputo sostiene que el país cuenta con herramientas para afrontar los pagos. Economía contabiliza US$72.000 millones entre el swap con China, una línea con Estados Unidos, reservas previstas y una eventual intervención en el mercado de futuros
Ese monto no representa dólares líquidos disponibles de inmediato. Incluye metas e instrumentos sujetos a condiciones. Del swap chino se computan US$20.000 millones nominales, aunque el ministro mencionó hasta US$8000 millones utilizables con flexibilidad, incluso para atender deuda o recomprar bonos
El Gobierno evita emitir deuda en el exterior con las tasas actuales y busca dejar ese espacio para empresas y provincias. Durante septiembre, compañías y gobiernos provinciales colocaron deuda externa por US$3174 millones, a tasas inferiores a las que enfrentaría el Tesoro Nacional
También se proyectan hasta US$7000 millones para proyectos de infraestructura mediante un corredor con Estados Unidos durante el año próximo. Ese financiamiento, sin embargo, no está aprobado para cancelar bonos soberanos, aunque los fondos pueden ser fungibles
El riesgo local pesa más que el contexto externo
La tasa de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años superó el 5%, el nivel más alto desde 2007. Pero el deterioro argentino respondió principalmente a factores internos: desde julio, 208 puntos básicos del aumento teórico del rendimiento local se atribuyeron al mayor riesgo del país, frente a 65 puntos vinculados con la tasa estadounidense
El riesgo país superó los 600 puntos. Además, la tasa implícita entre los bonos AO27 y AO28 pasó de 13% a fines de junio a 19,1%. Bajo un supuesto de recupero del 30% en caso de incumplimiento, un modelo de mercado arrojó una probabilidad implícita de default de 26,3% a cinco años y de 39% a diez
Esas cifras no constituyen pronósticos de impago ni anticipan resultados electorales: reflejan cálculos derivados de los precios actuales de los bonos
La actividad económica suma presión
El panorama se complica por la desaceleración de la economía. Una proyección redujo a 1,5% el crecimiento esperado para 2026 y anticipó una contracción en el tercer trimestre. Después de una baja de 0,6% del PBI entre abril y junio, el país podría entrar en una recesión técnica
La actividad habría rebotado apenas 0,7% en agosto, luego de caer 2,9% en julio. Si septiembre repitiera ese resultado, el trimestre mostraría una contracción de 2,5%
Economía espera una recuperación más firme hacia fin de año, pero el consumo, el crédito y la construcción no acompañaron la mejora de agosto. El desafío para el Gobierno es reactivar la actividad sin poner en riesgo el equilibrio fiscal ni la reducción de la inflación
También preocupa el debilitamiento de la recaudación y el supuesto de crecimiento incluido en el Presupuesto 2027. Si la recuperación no llega a los hogares, podrían aumentar el riesgo electoral y la tasa de financiamiento del país
En ese escenario se suma la incertidumbre sobre una eventual presidencia de Axel Kicillof y sobre sus planes para la deuda y el mercado cambiario. El gobernador bonaerense defendió ante inversores la posibilidad de que cualquier país acceda al financiamiento, pero no presentó un programa nacional. La incógnita central es cómo actuaría si llegara a ocupar la Casa Rosada