El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) fue creado para promover inversiones de micro, pequeñas y medianas empresas. Su diseño busca facilitar la adquisición de bienes de capital y la expansión de la capacidad productiva mediante beneficios impositivos
A casi dos meses de su reglamentación, el alcance del programa continúa siendo limitado. Las empresas enfrentan requisitos que dificultan la adhesión, especialmente en los segmentos de menor tamaño
Dos beneficios fiscales con alcance desigual
El esquema contempla una amortización acelerada en el impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA. En este último caso, el plazo previsto se reduce de seis a tres meses
La amortización acelerada permite anticipar deducciones para las compañías que tienen ganancias imponibles y mejorar el resultado financiero de una inversión. Sin embargo, el acceso depende de las condiciones establecidas para cada categoría y, en parte, de la adhesión y la reglamentación de las provincias
Montos mínimos que excluyen a muchas empresas
Los pisos de inversión van desde US$150.000 para las microempresas hasta US$600.000 para las pequeñas. Para las medianas del tramo 1, el mínimo es de US$3,5 millones, mientras que para las del tramo 2 asciende a US$9 millones
Estos umbrales no rigen para determinadas inversiones. Entre las excepciones aparecen algunos sistemas de riego, mallas antigranizo, equipos de eficiencia energética y ciertos animales reproductores
La falta de un monto mínimo en algunas categorías explica por qué el sector agroindustrial concentra buena parte del interés. En un contexto de menor actividad y consumo, los requisitos generales resultan difíciles de alcanzar para numerosas compañías
Requisitos formales y límites para recuperar el IVA
También existen restricciones sobre los bienes alcanzados. Para determinadas inversiones, deben ser bienes muebles nuevos, amortizables en Ganancias y pertenecientes a las categorías admitidas. Los automóviles quedan exceptuados. Esta definición puede dejar fuera proyectos vinculados con la producción que no encajen exactamente en los listados vigentes
La devolución anticipada del crédito fiscal de IVA está condicionada, además, por un cupo presupuestario anual. El monto disponible depende de los recursos previstos en el presupuesto y del orden de las solicitudes, por lo que el beneficio puede agotarse antes de que todas las empresas accedan a él
Guillermo Poch, socio de Auren Argentina, señaló que varias empresas consultaron por el régimen, pero desistieron ante la complejidad de los tramos de inversión y las exigencias vinculadas con el Certificado MiPyME. A su vez, Claudia Pose, socia de Impuestos de BDO en la Argentina, advirtió que el monto mínimo y la incertidumbre sobre el cupo de IVA desalientan a potenciales beneficiarias
Solo una minoría prevé utilizarlo
Una encuesta del Instituto de Altos Estudios Empresariales de la Universidad Austral muestra la distancia entre la existencia del instrumento y su posible uso. Solo el 3% de las empresas consultadas dijo que planea utilizarlo durante los próximos 12 meses
El 48% respondió que no recurrirá al régimen, el 22% todavía evalúa hacerlo y el 27% afirmó que desconoce su funcionamiento
José María Corrales, profesor y director académico de la célula de programas de Dirección de la PyME de IAE Business School, sostuvo que los resultados reflejan una brecha entre el diseño del incentivo y su llegada efectiva al universo pyme. El relevamiento mide conocimiento y expectativas, pero no permite anticipar el impacto real del RIMI sobre las inversiones