SANTA FE.- La crecida del río Paraná y sus afluentes llevó a los productores ganaderos de la costa este santafesina a organizar el retiro de unas 15.000 vacas ubicadas en zonas de islas frente al departamento San Javier, a unos 200 kilómetros al norte de la capital provincial
La mejora temporal del tiempo permitió avanzar con las tareas, aunque el aumento del nivel del agua corta caminos y paraliza las actividades en los establecimientos rurales
El nivel de los ríos define el operativo
El Paraná registró 3,70 metros frente al puerto de Santa Fe y tendía a estabilizarse. Sin embargo, el río San Javier, uno de sus brazos en esa zona, alcanzó los 4,96 metros
En San Javier, el nivel de alerta comienza a los 6 metros y la evacuación se dispone desde los 6,50 metros. Los pronósticos de nuevas lluvias en la cuenca superior podrían provocar otros picos, mientras que las crecidas del Iguazú también repercuten sobre este tramo del Paraná
Traslados a nado y por vía fluvial
Alrededor de 1.500 animales ya fueron desplazados a nado. Para los próximos días se prevé incorporar barcazas, porque el avance del agua incrementa las distancias que deben recorrer los animales y dificulta el retiro por tierra
En las banquinas de la ruta provincial 1, que conecta Santa Fe con las localidades de la costa, se observa ganado junto al movimiento de camiones. La situación requiere especial precaución por parte de los automovilistas
La disponibilidad de barcazas es limitada: actualmente funcionan entre cinco y siete, según la semana. Sus propietarios suelen utilizarlas primero para trasladar su propia hacienda y luego las ofrecen a terceros
Pronósticos y decisiones anticipadas
La evolución de las lluvias y de los caudales durante las próximas semanas será determinante para establecer si el operativo debe intensificarse. Los productores señalan que contar con pronósticos anticipados resulta clave, ya que la posibilidad de una creciente se analiza desde hace seis meses
Como medida preventiva, varios criadores dejaron de reponer animales y vendieron parte de la hacienda que pudieron retirar una vez finalizado el ciclo de engorde
La hacienda que está saliendo de las islas presenta buen peso debido a las lluvias recientes y a la disponibilidad de pasto. Esa situación también permitió generar reservas para los meses siguientes
Por ahora, el traslado se realiza sin ventas forzadas: hay campos disponibles para arrendar, alimento suficiente y oferta. En consecuencia, no se registra una alteración brusca de los precios del mercado