Una tormenta con granizo afectó sectores de Balcarce y Lobería y dejó acumulaciones de piedra de hasta diez centímetros junto a la ruta 226, antes del cruce con la ruta 227. El temporal también provocó daños en algunos establecimientos ganaderos

La mayor intensidad se concentró entre los parajes Dos Naciones y Napaleofú, con lluvias de entre 150 y 170 milímetros y granizo en puntos aislados. En buena parte de Balcarce y Lobería se registraron entre 30 y 50 milímetros. A pocos kilómetros, un establecimiento de engorde a corral recibió más de 100 milímetros, pero sin caída de piedra

El estado general del trigo continúa siendo bueno. La principal preocupación agronómica, sin embargo, está en la falta de radiación solar durante el período crítico del cultivo

Menos radiación durante la floración

Entre el 1° y el 8 de octubre, la radiación solar incidente en Balcarce promedió 11,3 megajulios por metro cuadrado por día. El registro fue 32% menor que el promedio de 16,8 megajulios observado en las mismas fechas de 2023, 2024 y 2025

El período crítico del trigo abarca desde unos 20 días antes hasta aproximadamente diez días después de la antesis, es decir, la floración. Durante esa ventana se define buena parte del número de granos y del potencial de rendimiento

En la semana analizada hubo un día de sol y el resto presentó alrededor de 40% de nubosidad. Las temperaturas frescas pueden prolongar el período crítico y compensar parcialmente el efecto negativo de la menor radiación, pero la persistencia de cielos cubiertos podría reducir el rendimiento

Un cultivo con desarrollo retrasado

La luz aporta la energía necesaria para la fotosíntesis, el proceso mediante el cual las plantas producen compuestos para crecer y formar biomasa. La cantidad de follaje también es determinante: un cultivo con mayor área foliar intercepta más luz

El seguimiento realizado en Miramar detectó un retraso en el desarrollo vegetativo. El NDVI, un indicador satelital de la evolución de la vegetación, alcanzó un máximo de 0,68 el 6 de octubre. En 2026, determinados niveles de crecimiento se alcanzaron cerca de dos semanas después que en 2023 y 2024, y aproximadamente un mes después que en 2025

La evolución fue vinculada con la baja radiación registrada durante parte del invierno y nuevamente desde fines de septiembre. A medida que avanza el período crítico, se reduce la posibilidad de que el trigo produzca nuevas hojas y aumente su capacidad para captar luz

Impacto potencial y riesgos sanitarios

La baja radiación se extiende hacia el norte hasta Pergamino y es menos intensa hacia el oeste, en zonas como Marcos Juárez y Bordenave. En el norte argentino afecta principalmente el llenado de los granos, una etapa en la que las temperaturas frescas pueden evitar golpes de calor y prolongar el proceso

Un escenario ilustrativo indica que, si el cultivo interceptara 70% de la radiación en lugar de más de 90%, la pérdida potencial podría rondar 15%. Si además la radiación fuera 20% inferior a la histórica, la caída podría llegar a 22%. Estos valores no constituyen una estimación de pérdidas para la campaña 2026/2027

La posibilidad de recuperación dependerá de que la radiación se normalice, haya agua y nutrientes suficientes y el cultivo mantenga un buen estado sanitario. También influirán el desarrollo de cada lote y su capacidad para ampliar el área foliar. Por ahora, no existe una cuantificación de la merma para la campaña actual

Los registros históricos de Balcarce muestran descensos de radiación frente al promedio de 27% en 2001, 20% en 2013 y 15% en 2000. A la menor disponibilidad de luz se suma el riesgo de enfermedades fúngicas: un seguimiento del 10 de octubre detectó condiciones favorables para la roya amarilla y la fusariosis de la espiga en cultivos que florecieron entre el 21 de septiembre y el 13 de octubre

Por ese motivo, se recomendó mantener el monitoreo de los lotes