Cien años después de su muerte, Harry Houdini continúa rodeado de preguntas. Un ensayo escrito por el célebre escapista fue publicado por primera vez y un libro reciente volvió a examinar las circunstancias de su fallecimiento en un hospital de Detroit
El aniversario también impulsó nuevas publicaciones, un libro para colorear y una revisión de la biblioteca personal del mago. Durante este fin de semana se organizan actividades en Budapest, Hollywood, Chicago y Frederick, además de encuentros en su tumba del cementerio Machpelah, en Nueva York
El archivo de los magos olvidados
En su ensayo, Houdini rinde homenaje a artistas que lo precedieron y lamenta que muchos hayan quedado fuera de los libros y registros históricos. Su interés surgió, en parte, de antiguos programas de espectáculos que recibió del caricaturista Kin Hubbard
Houdini sostenía que los magos estadounidenses comenzaron a ser reconocidos como artistas destacados cuando el vodevil empezó a utilizarlos como figuras principales. Según investigadores de su legado, visitaba las tumbas de otros magos e incluso pagaba su mantenimiento. A cambio, sus familias le entregaban álbumes, programas y recuerdos para preservar esas historias
Nacido como Erik Weisz en 1874, Houdini era hijo de un rabino y emigró con su familia a Estados Unidos desde el entonces Imperio austrohúngaro. En su adolescencia ya trabajaba como mago y, alrededor de los 30 años, se había convertido en una celebridad internacional por escapar de esposas, grilletes y otras ataduras
También fue escritor, actor de cine y artista de grabaciones habladas. Parte de su archivo de audio fue adquirida posteriormente por el mago David Copperfield
La disputa por el día y la causa de su muerte
Los relatos contemporáneos indican que Houdini murió el 31 de octubre de 1926, después de ser hospitalizado por apendicitis. La causa registrada fue una peritonitis difusa. Días antes, un estudiante universitario de Montreal le había golpeado el abdomen para poner a prueba su resistencia, un episodio que pudo haber agravado su estado
La coincidencia con Halloween reforzó la imagen misteriosa que rodeaba al artista. Como no se realizó una autopsia, con el tiempo surgieron teorías alternativas, incluida una que sostenía que había sido envenenado por un grupo de artistas circenses
Un libro reciente cuestiona tanto el diagnóstico oficial como la fecha de muerte. Su autora afirma, a partir de registros médicos, el certificado de defunción y otros documentos, que Houdini murió el 30 de octubre por una obstrucción intestinal. Según esa reconstrucción, el desenlace habría sido provocado por permitirle comer verduras con crema agria mientras se recuperaba de una cirugía
La autora también señala que una declaración firmada por un médico fija la muerte el 30 de octubre, mientras que el certificado estatal indica el día 31. Además, sostiene que el entorno del escapista pudo haber preferido la fecha de Halloween para mantener viva su leyenda
Los especialistas no coinciden
Algunos expertos en Houdini rechazan esa interpretación. Bruce Averbook considera poco probable que la familia hubiera alterado la fecha mientras atravesaba un duelo y señala que los escritos de un asistente personal también registran el 31 de octubre
John Cox, otro investigador citado en el debate, reconoce que el libro aporta información nueva sobre la carrera del artista, pero cree que todavía hace falta una segunda opinión sobre su muerte. Para Cox, la confusión merece ser aclarada, aunque representa una parte menor de la historia
La vigencia de Houdini, sostiene, se explica sobre todo por la dimensión extraordinaria de su vida y por la capacidad que tuvo de convertir el escape en sinónimo de lo imposible