Impsa, la primera empresa privatizada por Javier Milei, alcanzó un entendimiento con Delcy Rodríguez, quien asumió el control político de la transición en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro ordenada por Donald Trump

La compañía, encabezada por Jorge Salcedo y Juan Manuel Domínguez, venía de una situación crítica y había sido alcanzada por sanciones de la OFAC, el organismo estadounidense que aplica restricciones económicas en casos vinculados a la seguridad nacional de ese país

El contrato en Venezuela

Impsa mantenía un contrato con el Estado venezolano para las centrales hidroeléctricas de Tocoma y Macagua. Pero la OFAC había impedido que firmas con capitales estadounidenses operaran bajo las decisiones de Nicolás Maduro

En abril de 2025, Salcedo y Domínguez presentaron un recurso ante la OFAC para dejar sin efecto esas sanciones. Meses después viajaron a Washington en busca de una salida

Allí recibieron una señal política clara: la situación de Maduro estaba llegando a un punto de quiebre. Poco después, Trump ordenó un despliegue militar frente a las costas venezolanas y, el 3 de enero de 2026, capturó al mandatario, que quedó a disposición de tribunales federales en Nueva York

La negociación con Rodríguez

La captura de Maduro aceleró las definiciones. Impsa volvió a pedir un pronto despacho ante la OFAC y, en paralelo, avanzó el diálogo con la nueva interlocutora en Caracas

En marzo de 2026, Salcedo y Domínguez fueron recibidos por Delcy Rodríguez en La Estancia. Según la versión de la compañía, la reunión fue estrictamente de negocios y sin referencias visibles a Maduro

La propuesta fue que Impsa retomara el proyecto “sin intermediarios”. Rodríguez aceptó y Venezuela aprobó una adenda al contrato firmado en 2014, por lo que no hizo falta una nueva licitación

La hoja de ruta energética

El plan prevé, en una primera etapa, poner en servicio 672 MW entre Tocoma y Macagua. De ese total, 160 MW deberían entrar en línea dentro de los próximos 90 días, hasta llegar a 2.640 MW de capacidad operativa entre ambas centrales

Desde entonces, Rodríguez volvió a reunirse dos veces con los directivos de Impsa, esta vez en el Palacio de Miraflores. También hubo un encuentro reciente en Washington entre el directorio de la firma y Jarrod Agen, asesor de Trump, en la National Energy Dominance Council, a metros del Salón Oval

Allí, Salcedo y Domínguez aseguraron que la compañía estaba cumpliendo sus compromisos en Venezuela. Agen prometió transmitir ese mensaje al presidente estadounidense

Con el acuerdo en marcha, Impsa avanza en su plan de reactivación y en Caracas y Washington dan por hecho que la energía vuelve a ocupar el centro de la escena