Las automotrices chinas avanzan hacia una nueva etapa de expansión global: además de exportar vehículos, comenzaron a trasladar parte de su producción a otros países para reducir costos, evitar aranceles y adaptarse mejor a las regulaciones y preferencias locales

El movimiento ocurre mientras las marcas del país consolidan su presencia internacional. Actualmente fabrican cerca de una cuarta parte de los automóviles del mundo y enfrentan una competencia cada vez más intensa en China, donde el mercado interno podría contraerse un 10% este año

La guerra de precios dentro del país impulsó las ventas externas. En cinco años, la participación de las marcas extranjeras en el mercado chino se redujo aproximadamente a la mitad, mientras que las exportaciones se multiplicaron por siete. Cerca del 80% de esos envíos corresponde a marcas chinas

Las exportaciones podrían llegar este año a 10 millones de vehículos, un aumento interanual del 40%, según AlixPartners

Europa, el principal objetivo

Las empresas chinas ya ensamblan vehículos, o proyectan hacerlo, en países como Indonesia, Kazajistán, Sudáfrica, Egipto, Brasil y México. Sin embargo, el mercado europeo aparece como el premio más importante

En el segundo trimestre del año, las marcas chinas alcanzaron el 11% de las ventas de Europa occidental y superaron a sus competidores japoneses. El resultado se produjo pese a los aranceles aplicados por la Unión Europea a las importaciones chinas en 2024

El bloque europeo analiza nuevas medidas para exigir un mayor contenido local. La propuesta conocida como “Industrial Accelerator Act” condicionaría determinados subsidios y beneficios fiscales para flotas corporativas al cumplimiento de esos requisitos

Aunque las reglas podrían tardar más de un año en entrar en vigor y todavía podrían modificarse, las automotrices chinas ya ajustan sus planes

Plantas nuevas y fábricas subutilizadas

BYD, la principal automotriz china, se encuentra cerca de inaugurar una planta en Hungría con capacidad potencial para producir 300.000 vehículos al año. También frenó el desarrollo de otra fábrica en Turquía mientras busca adquirir una instalación existente en España o Francia

Otra alternativa consiste en utilizar plantas europeas que operan por debajo de su capacidad. En Europa existe espacio disponible para fabricar unos 2,5 millones de vehículos anuales, de acuerdo con AlixPartners

En junio, Chery y Nissan acordaron utilizar parte de la planta de Sunderland, en el Reino Unido. En julio, Geely pactó producir vehículos eléctricos en una fábrica de Ford en Valencia

Estos acuerdos pueden acelerar el desembarco comercial, pero son considerados una solución transitoria. La siguiente fase sería la construcción de instalaciones propias

Una ventaja basada en tecnología y escala

La producción local no necesariamente eliminará la ventaja de costos de las automotrices chinas, que hoy ronda el 30% frente a sus rivales europeos

El diferencial surge de estructuras corporativas más livianas, procesos simplificados, integración vertical y mayores volúmenes de producción. Los vehículos chinos suelen tener entre 1000 y 2000 piezas diferentes, mientras que muchos fabricantes europeos trabajan con entre 3000 y 10.000 componentes

China también desarrolló el concepto del “vehículo definido por software”, organizado alrededor de una computadora central que controla sus funciones. Este esquema reemplaza a las decenas de microcontroladores separados que todavía utilizan muchos fabricantes occidentales

Además de reducir costos, esta arquitectura permite acortar los tiempos de desarrollo. Las automotrices chinas suelen tardar unos dos años en lanzar un modelo nuevo, frente a al menos el doble de tiempo entre sus competidores extranjeros. La industria denomina a esa capacidad “China speed”

La expansión podría multiplicarse

Buena parte de esa ventaja podría mantenerse cuando la producción se traslade al exterior. La investigación y el desarrollo seguirán concentrados en China, mientras que los métodos de fabricación perfeccionados en el mercado doméstico podrán replicarse en otros países

La automatización también podría reducir la importancia del costo laboral. Los fabricantes chinos desarrollan “fábricas oscuras”, instalaciones tan automatizadas que prácticamente no necesitan trabajadores ni iluminación

AlixPartners calcula que las automotrices chinas tendrán capacidad para fabricar 3,4 millones de vehículos anuales fuera de China en 2030, frente a 1,2 millones el año pasado. Otras estimaciones elevan el potencial hasta los 6 millones

En Europa, las marcas chinas producirían este año unos 90.000 vehículos y podrían alcanzar el millón anual hacia 2030. La expansión internacional, por ahora, no muestra señales de desaceleración