La flexibilización del cepo cambiario vigente desde abril de 2025 empezó a reflejarse con más fuerza en las remesas de utilidades y dividendos. La medida habilitó a las compañías a girar ganancias generadas desde comienzos de este año y amplió su acceso al mercado oficial de cambios
Un récord en junio
Durante junio, las empresas enviaron al exterior USD 1.015 millones, el mayor monto mensual desde 2010. En el acumulado de 2026, el giro de utilidades ya supera los USD 2.600 millones
Los sectores que más operaron fueron energía, con USD 165 millones; alimentos, bebidas y tabaco, con USD 135 millones; minería, con USD 125 millones; y entidades financieras, con USD 112 millones
Más presión sobre el dólar oficial
La operatoria se concretó, en buena medida, a través del mercado cambiario oficial. Eso redujo la necesidad de recurrir a otros mecanismos financieros y sumó demanda directa de dólares en un momento de mayor tensión cambiaria
En junio, el tipo de cambio oficial subió más de 5%, al pasar de $1.430 a $1.500. En julio, el movimiento fue mucho menor y cerró en torno de $1.520
Dividendos viejos y nuevos mecanismos
El año pasado ya se había habilitado el acceso al mercado oficial para girar dividendos a accionistas no residentes, pero solo para utilidades de ejercicios iniciados desde el 1 de enero de 2025
Para ganancias de períodos anteriores que no quedaron liberadas de forma automática, se mantuvieron herramientas específicas, como el uso de bonos BOPREAL para canalizar esas obligaciones
Ahorro en dólares y reservas
La compra de billetes por parte del público superó los USD 2.000 millones en junio. De ese total, unos USD 800 millones quedaron depositados en bancos, cerca del 40%. Los compradores fueron 1,5 millones de personas, una cifra estable en lo que va del año
En el primer semestre, la adquisición de dólares para atesoramiento sumó USD 13.500 millones. Aun así, el Banco Central compró cerca de USD 11.300 millones en ese período y habría agregado otros USD 2.000 millones en julio. El arranque de agosto mostró un ritmo más débil, con compras por apenas USD 18 millones, mientras las reservas brutas treparon a USD 49.376 millones
El frente externo sigue en terreno positivo
La cuenta corriente cambiaria cerró junio con un superávit de USD 857 millones y acumuló tres meses consecutivos en terreno positivo
Hacia adelante, el principal desafío será sostener la compra de divisas en un contexto de estacionalidad exportadora menor y de mayor salida por servicios y remisión de utilidades. Para este año, algunas proyecciones ubican el superávit externo en torno de 0,1% del PBI