El deterioro del escenario financiero internacional elevó el costo del financiamiento para la Argentina, aunque el impacto fue desigual. Mientras el riesgo país cerró en 533 puntos básicos, su nivel más alto en un mes, y los bonos soberanos volvieron a rendir por encima del 10%, las empresas locales continuaron accediendo a dólares a tasas significativamente menores

Durante agosto, el costo promedio de las colocaciones corporativas en moneda estadounidense fue del 5,1% anual. La cifra equivale aproximadamente a la mitad de la tasa que el mercado exigiría hoy al Tesoro argentino

La Argentina se desacopló de otros mercados emergentes

La suba de tasas internacionales contribuyó al deterioro. La Reserva Federal de Estados Unidos aumentó su tasa de referencia en 25 puntos básicos y el rendimiento del bono del Tesoro a diez años superó el 5%, un nivel que funciona como referencia para el financiamiento global

Sin embargo, el contexto externo no explica por sí solo la evolución argentina. Desde el mínimo del bono estadounidense a diez años registrado el 1° de marzo, su rendimiento aumentó 99 puntos básicos. En el mismo período, el riesgo país de los mercados emergentes bajó 62 puntos y el de América Latina cayó 127

Como resultado, el costo de endeudamiento regional disminuyó 28 puntos básicos, mientras que el argentino aumentó 40 puntos. La curva local fue la de peor desempeño entre mercados comparables en casi todos los plazos

En la última semana, los bonos GD35 y GD46 retrocedieron 2%, mientras que el GD41 cayó 1,9%. Los títulos de vencimiento más corto registraron bajas de entre 0,4% y 0,7%

El riesgo país argentino pasó de la zona de los 400 puntos en agosto a aproximadamente 530, mientras que en otros países comparables se mantuvo estable o continuó descendiendo. Entre los factores internos aparecen el deterioro del oficialismo en las encuestas y la preocupación por la debilidad de la economía

El PBI se contrajo 0,6% durante el segundo trimestre y los primeros indicadores del tercero todavía no mostraron una recuperación firme. También pesa el historial de nueve defaults y la incertidumbre sobre las elecciones previstas para dentro de un año

Las empresas aprovechan una ventana de financiamiento

El Gobierno decidió no regresar por ahora al mercado internacional. El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que el historial de incumplimientos limita el acceso argentino y encarece las condiciones de financiamiento

La estrategia oficial consiste en recurrir a otras fuentes y dejar mayor espacio para que se financien las compañías y las provincias. En ese contexto, durante agosto se concretaron 19 colocaciones de obligaciones negociables en dólares, por un total de US$989 millones

La tasa promedio fue del 5,1% anual, 30 puntos básicos menos que el mes anterior. La comparación con la deuda soberana no es exacta porque involucra emisores, instrumentos y plazos diferentes, pero permite dimensionar la brecha entre ambos segmentos

En total, se realizaron 41 colocaciones de obligaciones negociables entre las distintas monedas y regímenes, la mayor cantidad de operaciones de los últimos doce meses. El segmento de deuda corporativa en dólares mantuvo así una ventana de financiamiento atractiva

El financiamiento privado suma dólares al mercado

La capacidad de las empresas para obtener fondos en el exterior también tiene un efecto sobre el programa económico: genera una oferta adicional de dólares en un momento en que el Banco Central redujo significativamente el ritmo de acumulación de reservas

Las divisas obtenidas mediante estas colocaciones deben liquidarse dentro de los 180 días posteriores a la emisión. Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, las empresas y los gobiernos provinciales colocaron alrededor de US$20.200 millones de deuda en dólares

Hasta el 26 de agosto habían ingresado al mercado cambiario unos US$15.800 millones. Por lo tanto, quedaban cerca de US$4400 millones pendientes de liquidación

El Banco Central busca calibrar la velocidad de ingreso de esas divisas con la evolución de la base monetaria. El objetivo es que el flujo acompañe la demanda de pesos y permita comprar reservas sin provocar una expansión excesiva de la liquidez

El remanente de dólares incluye nuevas colocaciones de empresas como Tecpetrol e YPF, además de futuras operaciones vinculadas con VMOS y San Juan. Ese volumen podría abrir oportunidades para que la autoridad monetaria realice compras de reservas en bloque