Los ahorros que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero local superaron los US$285.114 millones en el segundo trimestre de 2026, pese a la desaceleración de la inflación y a los incentivos oficiales para que esos fondos regresen al circuito formal

El dato surge del segmento “Otras inversiones” de la posición de inversión internacional. Allí se contabilizan los dólares y otras divisas guardados en cajas de seguridad, cuentas bancarias declaradas en el exterior y efectivo fuera de los bancos

Una tendencia sostenida

El volumen de dinero fuera del sistema mantiene una trayectoria ascendente desde hace años. La pérdida del poder adquisitivo, la inestabilidad económica, los controles cambiarios y la menor confianza en el peso impulsaron la dolarización de los ahorros

El fenómeno atravesó distintas administraciones y estuvo asociado a crisis económicas, inflación, cambios de moneda, restricciones cambiarias, confiscaciones de depósitos, déficit fiscal y emisión monetaria

Los programas de regularización de activos y la Ley de Inocencia Fiscal buscaron incentivar el ingreso de esos recursos al mercado de capitales local, aunque el stock acumulado continúa creciendo

La comparación con el blanqueo y las reservas

Durante el blanqueo impulsado en 2024, se exteriorizaron US$22.165 millones en efectivo. Ese monto representa menos del 8% de los ahorros que los argentinos mantienen fuera del sistema

La diferencia también se observa frente a las reservas brutas del Banco Central, ubicadas en US$47.482 millones. El dinero atesorado fuera del circuito financiero equivale a más de seis veces ese nivel

Otros activos en el exterior

El informe oficial también registró US$56.304 millones en inversiones directas, una categoría que incluye propiedades, bienes y otros activos físicos. El monto fue US$734 millones superior al del trimestre previo y aumentó US$2743 millones en la comparación interanual

Las inversiones de cartera, que abarcan títulos públicos, acciones y otros instrumentos financieros, alcanzaron US$130.639 millones. Fue el segmento de mayor crecimiento interanual, con una suba del 21,6% frente a los US$107.420 millones del segundo trimestre de 2025

La cuenta corriente volvió al superávit

El balance externo también mostró una mejora. La cuenta corriente, que refleja el movimiento de divisas por bienes, servicios y otros conceptos, pasó de un déficit de US$1651 millones en el primer trimestre a un superávit de US$2214 millones en el segundo

El resultado estuvo favorecido por la liquidación estacional del sector agropecuario y por el aumento del precio de la energía asociado a la guerra en Irán. En todo 2025, la cuenta corriente había cerrado con un déficit de US$7582 millones