La presencia de Javier Milei en el acto central de la Exposición Rural de Palermo dejó una señal política clara para el campo: hay coincidencia en torno a la desregulación, la baja de impuestos y la defensa de la propiedad privada. Sin embargo, el salto desde los gestos hacia medidas concretas sigue siendo el gran interrogante

Retenciones, el reclamo que no cede

Nicolás Pino aprovechó la ocasión para insistir en uno de los pedidos históricos del sector: la eliminación definitiva de las retenciones y su eliminación por ley. También reclamó menor presión tributaria, más infraestructura, mejor educación y mayor conectividad rural. En su planteo recordó el costo acumulado que, según estimó, implicó este tributo para el agro desde 2002

Milei, por su parte, volvió a calificar los Derechos de Exportación como una anomalía y repasó el sendero de reducción aplicado desde el inicio de su gestión. A la vez, dejó en claro que su prioridad sigue siendo el superávit fiscal, una condición que condiciona la velocidad de cualquier nueva baja impositiva

Una promesa condicionada

El Presidente también dio a entender que la eliminación total de las retenciones llegará cuando sectores como la energía y la minería ganen mayor peso en la generación de divisas. Para el agro, eso implica que el alivio no será inmediato y que el campo seguirá cargando con parte del esfuerzo fiscal mientras otros completen su despegue exportador

En ese contexto, la última reducción anunciada para trigo y cebada, junto con el esquema previsto para los granos gruesos desde 2027, fue recibida con cautela por la dirigencia rural. Entre productores crece la idea de que el cronograma debería acelerarse, sobre todo ante márgenes ajustados y una baja tributaria todavía limitada

Lo que falta resolver

La mayor previsibilidad sobre exportaciones, el tipo de cambio y las importaciones de insumos ayuda a recomponer expectativas, pero no alcanza para transformar de inmediato la inversión y el gasto del sector. El llamado a un “campo radicalmente distinto” todavía choca con trabas estructurales que siguen abiertas

Más allá de la cosecha récord proyectada para 2025/26, el debate de fondo sigue siendo otro: presión tributaria, infraestructura, financiamiento e inserción internacional. En un mundo que se mueve rápido, la Argentina corre el riesgo de quedar atrás si no ocupa a tiempo el lugar que otros actores están dispuestos a tomar