La minería argentina enfrenta desafíos operativos de alta exigencia: altura, clima extremo, viento, nieve y traslados complejos forman parte de la rutina en varios yacimientos del país. En ese contexto, ejecutivos de Newmont Argentina y Barrick Sudamérica remarcaron que la planificación es la base para sostener la seguridad, desarrollar proveedores y construir talento a largo plazo

Operar en entornos extremos

Marcelo Álvarez definió a Veladero, en San Juan y a 4000 metros de altura, como una “escuela de minería a gran altura”. Según explicó, la empresa formó a más de 400 proveedores sanjuaninos y sostiene desde hace dos décadas un plan de invierno que se actualiza de manera permanente para mantener la operación y despejar el acceso cuando la nieve complica el camino de 185 kilómetros entre la base y la mina

María Eugenia Sampalione, en tanto, puso el foco en Cerro Negro, en Santa Cruz, donde el principal obstáculo es el viento, que puede alcanzar los 120 kilómetros por hora. Sostuvo que la seguridad es parte central de la gestión y que, ante esas condiciones, se activan alertas tempranas. También destacó la experiencia minera de la provincia y su peso exportador, con cinco yacimientos de oro y plata en actividad

Inversión y desarrollo local

Sampalione señaló que la inversión de US$800 millones anunciada por la compañía en febrero ya está en marcha y derivó en 330 nuevos puestos de trabajo. Con eso, Newmont suma hoy 1500 empleados y 4800 colaboradores indirectos. Además, informó que en seis meses se cerraron contratos locales por US$93 millones, en una estrategia orientada a fortalecer el entramado productivo de la zona

Álvarez indicó que Veladero explica el 86% de las exportaciones de San Juan y recordó que la empresa mantiene un fideicomiso equivalente al 1,5% de sus ventas para obras de infraestructura de interés provincial, con foco en el área hídrica. También remarcó que trabajan con 400 proveedores locales, varios de los cuales ampliaron sus actividades y contribuyeron al crecimiento de otros sectores, como la agricultura

Reglas claras y nuevo talento

Ambos ejecutivos coincidieron en que la competitividad argentina depende de la estabilidad y de una política de Estado sostenida. Sampalione afirmó que el país cuenta con recursos formidables y que ese conocimiento debe trasladarse también a las provincias. Álvarez, por su parte, valoró el RIGI como una herramienta que aportó estabilidad fiscal y jurídica

En paralelo al crecimiento del sector, advirtieron que uno de los grandes desafíos es atraer talento e impulsar innovación. Sampalione consideró clave el vínculo con instituciones educativas para despertar interés en la actividad, mientras que Álvarez destacó la participación de mujeres y jóvenes. Ambos coincidieron en que la planificación público-privada será decisiva para acompañar la expansión

Un mercado que busca estabilidad

Sobre el precio del oro, los dos ejecutivos hablaron de un escenario más ordenado. Sampalione sostuvo que la volatilidad geopolítica obliga a revisar estrategias, aunque ve una tendencia hacia la estabilidad

Álvarez estimó que el valor podría estabilizarse en torno de los US$4000 y consideró que ese nivel mejora la viabilidad de proyectos que antes no cerraban sus números. Para él, el oro seguirá siendo un activo de refugio