La Justicia rechazó el pedido de quiebra presentado por Pandanés y abrió un registro para recibir propuestas de acreedores, una eventual cooperativa de trabajadores y otros interesados en adquirir la compañía
La decisión fue tomada por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 15, a cargo del juez subrogante Pablo Frick, dentro del concurso preventivo de la empresa
Cómo será el proceso
La medida, dictada el 9 de octubre, se encuadra en el artículo 48 de la Ley de Concursos y Quiebras y activa el mecanismo conocido como cramdown o salvataje empresario
El procedimiento permite que un interesado formule una propuesta a los acreedores y eventualmente adquiera las participaciones societarias de Pandanés. Para anotarse, deberá presentarse de manera digital en el expediente y acreditar un depósito de $200.000 destinado a los gastos de publicación de los avisos
El registro permanecerá abierto durante cinco días. El plazo comenzará a contarse desde la publicación del último edicto en el Boletín Oficial
La apertura del registro no confirma la existencia de un comprador ni asegura que la actividad comercial vaya a continuar
De la expansión a la crisis
Pandanés nació en 2016 con una propuesta de elaboración artesanal basada en masa madre, sin conservantes ni aditivos. Su fundadora, Lise Lundme Funch, comenzó utilizando la cocina alquilada de un hostel y distribuyendo sus productos en pequeños comercios porteños
Luego se incorporó Klaus Riskaer Pedersen, cuya participación pasó más tarde a la firma Pan Danés, de Dinamarca. La marca creció dentro del segmento de panadería gourmet y, hacia fines de 2021, ya tenía ocho locales
En ese período, la empresa trasladó la producción a una planta industrial de 1778 metros cuadrados en Barracas. La instalación fue diseñada para abastecer hasta 50 sucursales propias
El escenario comenzó a deteriorarse durante la segunda mitad de 2023. En su presentación judicial, la empresa atribuyó la crisis a la caída del consumo, el aumento de los costos y una estructura que había quedado sobredimensionada frente al retroceso de las ventas
El deterioro financiero
El 15 de octubre de 2025 se registró el primer cheque rechazado, por $3,8 millones, emitido a favor del proveedor Lácteos Don Victorino. Después, la empresa dejó de poder afrontar de manera regular sus compromisos bancarios
En noviembre de 2025, la gerencia solicitó la apertura del concurso preventivo de acreedores para reorganizar sus pasivos y sostener el negocio. Según la presentación, el consumo de sus productos había disminuido más de un 50% respecto de sus niveles históricos
Al momento del corte contable presentado ante la Justicia, Pandanés declaró un pasivo total de $1218 millones
Con el avance del proceso, la compañía cerró sus 25 locales y solicitó su propia quiebra. También informó que había intentado reducir costos, renegociar alquileres, cambiar proveedores y reorganizar sus operaciones, sin lograr revertir la situación