La tarjeta de crédito puede ser una herramienta útil para financiar compras, pero también implica endeudamiento. Por eso, ordenar su uso resulta clave para no acumular intereses ni deteriorar el crediticio
La advertencia cobra más peso en un escenario de mora bancaria en aumento. En mayo, el incumplimiento alcanzó el 7,7% del total de los créditos al sector privado, mientras que la irregularidad en los hogares llegó al 12,8%, el nivel más alto en más de dos décadas. Dentro de ese universo, el 11% correspondió a financiaciones con tarjeta de crédito
Usarla para gastos puntuales
Desde el sistema financiero recomiendan distinguir el rol de la tarjeta de débito y el de crédito. La primera sirve para el gasto cotidiano; la segunda conviene reservarla para consumos planificados o extraordinarios, especialmente cuando hay cuotas sin interés, descuentos o reintegros que realmente agregan valor
Revisar el resumen y pagar a tiempo
También es importante controlar todos los meses el resumen. Ese hábito permite detectar consumos no reconocidos, identificar pequeños gastos que se acumulan y tomar decisiones con más información. A la vez, respetar la fecha de vencimiento evita intereses, punitorios y recargos administrativos, además de posibles efectos sobre el historial crediticio
Para no atrasarse, ayuda fijar recordatorios, activar alertas de consumo o adherir el pago al débito automático. Estas herramientas reducen el margen de error y permiten llegar al cierre del período con una visión más clara del monto a cancelar
Evitar el pago mínimo
Otro error frecuente es abonar solo el mínimo. Esa opción no cancela la deuda total y hace que el saldo siga generando intereses, con el riesgo de que el pasivo crezca mes a mes. Siempre que la situación lo permita, conviene pagar el total del resumen; si no es posible, es preferible cancelar una suma mayor al mínimo para achicar el capital adeudado
Cuando no se puede pagar todo de una vez, algunas entidades ofrecen alternativas de financiación en cuotas fijas. Usarlas antes del vencimiento puede ayudar a evitar la mora y a mantener previsibilidad sobre los gastos futuros
Qué hacer con el dinero antes del vencimiento
También puede ser útil no inmovilizar ni gastar de más la liquidez disponible antes de la fecha de pago. Si ese capital no se necesita de inmediato, puede colocarse en instrumentos de bajo riesgo, como una cuenta remunerada, para obtener un rendimiento hasta el día del vencimiento sin comprometer el pago del resumen
En síntesis, la tarjeta de crédito conviene cuando la compra está planificada, el total puede pagarse al vencimiento, la cuota entra en el presupuesto mensual y la operación permite aprovechar beneficios concretos, como promociones o financiación sin interés