La histórica fábrica de cosechadoras Vassalli, fundada en 1949 en Firmat, Santa Fe, inició una nueva etapa luego de un prolongado conflicto interno. La transferencia accionaria se cerró por un valor simbólico de US$ 1 y dejó al frente a un grupo encabezado por el exgerente de la firma Roberto Santiago Chinelli

El traspaso implica que los nuevos dueños absorberán las obligaciones económicas acumuladas por la compañía. El último control estaba en manos de la familia Marsó, de Entre Ríos, que había ingresado a la empresa en 2024

Un cambio sujeto a condiciones pendientes

La operación no se considera todavía consumada. El comunicado que formalizó el acuerdo aclaró que el paso definitivo queda atado al cumplimiento de condiciones previas y a la conformidad de terceros, un proceso que estiman resolver en los próximos cinco días hábiles

Si ese trámite avanza como prevén, el personal de las tres plantas de Firmat volvería a la jornada completa desde el lunes 10 de agosto. Mientras tanto, seguirá vigente el esquema de cuatro horas diarias

Deudas salariales y normalización gradual

El nuevo grupo planteó cancelar en los próximos 120 días los salarios adeudados entre septiembre de 2025 y junio pasado. En tanto, el sueldo de julio se abonaría dentro de las 24 horas de que los terceros involucrados aprueben formalmente la operación accionaria

La conducción también prevé avanzar con las prestaciones de salud del personal. Para eso abrirá conversaciones con obras sociales sindicales y prepagas con compromisos impagos, con el objetivo de restablecer el uso pleno de esos servicios en un plazo de 60 días

En materia productiva, la prioridad será ordenar al menos tres unidades comprometidas desde 2024 y 2025, con demoras que en algunos casos superan el año y medio. Una de ellas fue terminada recientemente

Una fábrica marcada por crisis sucesivas

Vassalli fue durante décadas un emblema de la metalmecánica santafesina, aunque desde su quiebra en los años 90 atravesó distintos cambios de dueño y conflictos laborales. En 2018, los trabajadores llegaron a tomar la planta durante 36 días por falta de pagos

Después de esa etapa, la empresa pasó por nuevas manos hasta llegar en 2024 a la familia Marsó. El último conflicto, que llegó a involucrar a unos 280 operarios, fue reduciendo la planta de personal porque parte de los trabajadores buscó otras actividades ante la falta de definiciones