Iron Maiden atravesó el escenario de Huracán durante más de dos horas con una energía que volvió irrelevante cualquier consideración sobre el paso del tiempo. En “2 Minutes to Midnight”, la crítica a la guerra y a la amenaza nuclear conectó de manera directa con el presente
Durante ese momento, y también en varios pasajes del concierto, la dimensión histórica de la banda quedó en segundo plano. No se vio a un grupo refugiado en la nostalgia, sino a una formación capaz de recuperar la tensión y el vértigo que alguna vez definieron al heavy metal
La gira Run for Your Lives se concentra en el período comprendido entre Iron Maiden (1980) y Fear of the Dark (1992). Por eso, el repertorio incluyó canciones como “Murders in the Rue Morgue”, “Wrathchild” y “Phantom of the Opera”, piezas de la primera etapa originalmente cantadas por Paul Di’Anno
“Phantom of the Opera” funcionó como un puente entre la crudeza inicial y las estructuras más teatrales y progresivas que la banda desarrollaría en los años siguientes. También apareció “Infinite Dreams”, ausente de los recitales de Iron Maiden desde 1988, con una atmósfera contemplativa que desembocó en una intensa power ballad
Bruce Dickinson volvió a ocupar el centro de la escena. A los 68 años, después de haber atravesado un cáncer de garganta, cantó, corrió, actuó y se disfrazó sin que su rendimiento pareciera condicionado por la edad
Steve Harris y Janick Gers aportaron una energía igualmente decisiva. Dave Murray y Adrian Smith mantuvieron un más sobrio, mientras que Simon Dawson, reemplazante de Nicko McBrain en las giras, sostuvo el pulso desde la batería
El orden de las canciones reforzó el carácter teatral del espectáculo. “Rime of the Ancient Mariner”, con sus trece minutos y sus cambios de clima, dio paso a la concisión de “Run to the Hills”. Más tarde, “Seventh Son of a Seventh Son” recuperó una atmósfera inquietante, sostenida por la combinación de heavy clásico y pasajes cercanos a lo psicodélico
La aparición de Eddie y las banderas británica y argentina acompañaron “The Trooper”. En “Hallowed Be Thy Name”, Dickinson actuó en pantalla, enfrentó a la muerte y reapareció con la soga en la mano. El cierre del segmento principal llegó con “Iron Maiden”, una canción que resume la convivencia de influencias punk y progresivas en la identidad del grupo
Los bises mantuvieron la lógica del show. “Aces High” concentró el histrionismo; “Fear of the Dark” convirtió al público en un coro multitudinario; y “Wasted Years” retomó la reflexión sobre el tiempo, la nostalgia y la necesidad de valorar el presente
La banda se tomará un descanso de las giras en 2027, pero la primera noche en Huracán dejó otra conclusión: Iron Maiden puede cargar con una historia de cinco décadas y, aun así, sonar como una banda plenamente vigente cuando pisa un escenario