La oficina del inspector general del Departamento de Justicia de Estados Unidos decidió no investigar la gestión del proceso penal contra David Hearn, un ex atleta olímpico absuelto de las acusaciones por daños intencionales en el revestimiento de la piscina reflectante del Lincoln Memorial

La decisión fue comunicada a los abogados de Hearn en una carta. Según el documento, las denuncias de conducta profesional quedan fuera de la jurisdicción del inspector general y corresponden a la Oficina de Responsabilidad Profesional del Departamento de Justicia

Un pedido de revisión independiente

La defensa solicitó al inspector general, Don R. Berthiaume, que reconsidere su postura. Sus abogados sostienen que la falta de una revisión independiente podría afectar la confianza pública en la capacidad del Departamento de Justicia para controlar la conducta de sus propios funcionarios

Este mes, los abogados también habían pedido investigaciones a los inspectores generales de los departamentos de Justicia e Interior. Alegaron posibles casos de incompetencia y mala conducta durante la investigación y la acusación contra Hearn

La defensa afirma que detectó posibles delitos en la actuación del Gobierno, entre ellos manipulación de testigos, obstrucción de la justicia y obtención de falso testimonio. También sostiene que los fiscales pudieron haber vulnerado los derechos civiles de Hearn al avanzar con un proceso defectuoso

La causa penal fue desestimada

El Departamento de Justicia pidió desestimar el caso el verano pasado después de señalar que nuevas pruebas del Departamento del Interior indicaban que Hearn, de 67 años y residente en Bethesda, Maryland, no era responsable de los daños en el revestimiento de la piscina

Más tarde, un juez del Distrito de Columbia archivó de forma permanente la acusación. Los abogados de Hearn aseguran que las pruebas que demostraban su inocencia ya estaban en poder del Departamento de Justicia desde semanas antes, pero fueron ignoradas

La defensa también pidió esclarecer si los fiscales se apresuraron a presentar los cargos debido a presiones vinculadas con el proyecto de renovación de la piscina impulsado por el presidente republicano Donald Trump para la celebración del 250.º aniversario de Estados Unidos en Washington

La disputa sobre quién debe investigar

Los abogados consideran que el inspector general cuenta con mayores herramientas e independencia para examinar la actuación de los funcionarios involucrados. Señalan que la Oficina de Responsabilidad Profesional depende del fiscal general adjunto y del fiscal general, y que no está obligada a hacer públicos sus trabajos ni a informar sus conclusiones al Congreso

La defensa pidió además revisar si los fiscales obtuvieron falso testimonio ante el gran jurado y si Jeanine Pirro, fiscal federal cuyo despacho llevó el caso, violó normas éticas al anunciar los cargos contra Hearn en una conferencia de prensa

El despacho de la fiscal federal no respondió a una solicitud de comentarios cuando los abogados plantearon esas acusaciones a comienzos de este mes. Entre los representantes de Hearn se encuentra Michael Bromwich, quien fue inspector general del Departamento de Justicia durante la administración de Bill Clinton