Romina Yan y Darío Giordano se conocieron en 1997, cuando ella protagonizaba Chiquititas y él trabajaba como jefe técnico de un canal de televisión. Los encuentros en los pasillos dieron paso a un acercamiento que, un mes más tarde, se convirtió en noviazgo

La pareja eligió mantener un bajo durante el comienzo de la relación. El 27 de noviembre de 1998 se casó en el Registro Civil de San Isidro, en una ceremonia íntima y rodeada por familiares

Dos celebraciones y una vida familiar

Al salir del registro, Romina y Giordano se dirigieron junto con Gustavo Yankelevich y Cris Morena a la casa del productor, en Lomas de San Isidro. Allí los esperaba parte del elenco de Chiquititas para continuar los festejos

Al día siguiente celebraron su casamiento religioso en la iglesia de San Patricio, en Belgrano. Más tarde organizaron una fiesta en Berazategui para unas 600 personas. Por entonces, el matrimonio vivía en un departamento del barrio de Palermo

Después de casarse, Romina se alejó durante dos años de la televisión para dedicarse a formar una familia. El matrimonio tuvo tres hijos: Franco, nacido en 2000; Valentín, en 2002; y Azul, en 2006

El recuerdo de Romina y el vínculo con sus hijos

En una entrevista realizada en 2006, meses antes del nacimiento de Azul, la actriz describió el amor que Giordano sentía por ella y aseguró que lo consideraba el amor de su vida

Tras la muerte de Romina en 2010, causada por un aneurisma, Giordano continuó alejado de la exposición pública. En 2018 asistió a un homenaje dedicado a la actriz en el teatro Gran Rex y le entregó un ramo de flores a su hija

En esa ocasión, destacó el legado artístico de Romina y la emoción que le producía ver a sus hijos sobre el mismo escenario en el que ella había actuado. También recordó el vínculo especial que la actriz había construido con el público

Las declaraciones de Valentín sobre la violencia familiar

En octubre, Valentín contó que durante su infancia sufrió episodios de violencia psicológica y física por parte de su padre, al igual que su hermano Franco. Aclaró que, mientras Romina estuvo viva, no presenció actos de violencia de Giordano hacia ella ni hacia sus hijos

Según su relato, el hombre tenía reacciones de enojo frecuentes, pero Romina intervenía cuando entendía que podía sobrepasar un límite. Después de la muerte de la actriz, Valentín y Franco se alejaron de su padre y dejaron de usar su apellido

El conflicto llegó a la Justicia y, de acuerdo con el testimonio de Valentín, Gustavo Yankelevich fue designado tutor legal de los jóvenes hasta que alcanzaron la mayoría de edad. Actualmente, los dos hermanos no mantienen contacto con su progenitor