JERUSALÉN.- Ya pasó un año desde el doble ataque contra el hospital Nasser, en Gaza, que mató a 22 palestinos, entre ellos periodistas y equipos de rescate. Hasta hoy no hubo rendición de cuentas

Las autoridades militares sostuvieron que el objetivo era una cámara que, sospechaban, estaba vinculada a Hamas y que se encontraba en la terraza del hospital. Entre los muertos estuvieron Hussam al-Masri, camarógrafo, y Mariam Dagga, periodista visual

A pesar de los reclamos para conocer el avance de la pesquisa, no se informaron detalles del expediente ni un plazo para su cierre. El Ejército dijo que el episodio sigue bajo examen y que, cuando termine, pasará a la oficina del fiscal militar para decidir si corresponde abrir una causa penal

Una versión oficial cada vez más discutida

En el momento del ataque, el Ejército afirmó que además de destruir la cámara, seis de los muertos tenían vínculos con Hamas, pero no presentó pruebas públicas. Un soldado que conoce las conversaciones internas sobre la respuesta militar aseguró ahora que no encontraron evidencia que conectara la cámara de al-Masri con Hamas y que ninguno de esos seis era el blanco previsto

La combinación de ese testimonio con lo que ya se había informado entonces vuelve a abrir dudas sobre la lógica del operativo. También surge otra pregunta central: por qué hubo un segundo impacto, que causó la mayoría de las muertes y dio lugar a denuncias de un ataque tipo “doble golpe” contra quienes acudían a asistir a los heridos

Desde la conducción editorial de la agencia que empleaba a una de las víctimas se insistió en que, un año después, siguen esperando explicaciones claras y una respuesta proporcional a la gravedad del hecho

El hospital era un punto clave para la prensa

El hospital Nasser era uno de los pocos centros que seguían funcionando en Gaza y se había convertido en una referencia para la cobertura del conflicto. Varias redacciones recibían desde allí imágenes en vivo

El primer impacto mató a al-Masri y a otra persona. Cuando periodistas y rescatistas subieron por una escalera externa para asistir a los heridos y registrar lo ocurrido, llegó el segundo ataque, que dejó 20 muertos más. Según imágenes y testigos, ninguno estaba armado

En total, el hospital fue alcanzado cuatro veces con proyectiles de tanque de alto poder explosivo

Después, las autoridades israelíes dijeron que Hamas usaba la cámara para vigilar a tropas cercanas. También hablaron de “actividad sospechosa” alrededor del equipo, aunque el único ejemplo que dieron fue una tela sobre la cámara y la persona que filmaba, conducta que en zonas de calor extremo suele usarse para proteger el equipo del sol y el polvo

Un posible intento fallido y un cambio de orden

El soldado y un exfuncionario militar señalaron que primero se aprobó usar un arma de precisión para destruir la cámara, pero un intento con dron no funcionó. Luego, un comandante de división habría autorizado otro método

No quedó claro quién tomó la decisión de disparar con tanques, un recurso con mucho mayor poder destructivo. Un exjefe de la división antiterrorista del Mossad dijo que, cuando un cambio aumenta el riesgo para civiles, debe mantenerse dentro del marco de la orden original o requerir una nueva autorización

Una guerra con un saldo insoportable para la prensa

Desde el 7 de octubre de 2023, las tropas israelíes han matado a 207 reporteros palestinos en Gaza, según el Comité para Proteger a los Periodistas. La prohibición de ingreso a la prensa extranjera dejó a los periodistas palestinos con un rol central para documentar la guerra

Para el organismo, el Estado tiene la obligación de llevar adelante una investigación pronta y transparente. Si no hay respuestas creíbles, advierte, informar sobre conflictos se vuelve todavía más peligroso

Para las familias, la espera es desgarradora. El hermano de Hussam al-Masri dice que no entiende por qué lo mataron. El padre de Mariam Dagga, de 33 años, todavía lleva consigo el celular y la cámara de su hija cuando visita su tumba. También regresa a su departamento cerca del hospital y llora

“Quieren saber por qué”, repite sobre el dolor que persiste un año después