Elegir entre un alquiler temporario y uno tradicional requiere mirar más allá del ingreso bruto. También pesan la vacancia, los gastos operativos, el mantenimiento, la administración y el de riesgo del propietario

El alquiler tradicional ofrece actualmente una rentabilidad bruta aproximada de entre el 5% y el 7% anual, según la zona y las características del inmueble. Las expensas elevadas pueden reducir ese rendimiento y presionar el precio de alquiler

La principal ventaja de este modelo es la previsibilidad. El propietario conoce de antemano cuánto cobrará cada mes, enfrenta una menor rotación de inquilinos y no debe ocuparse de reservas, ingresos, salidas ni limpieza de manera constante

La ubicación modifica el resultado

Belgrano, Núñez y Villa Urquiza presentan una demanda sostenida de familias y, por eso, suelen ofrecer menor riesgo de vacancia. En cambio, Lugano alcanza una rentabilidad estimada del 10,5% y Nueva Pompeya del 8%, aunque una renta potencial más alta puede estar acompañada por períodos más prolongados sin inquilinos

El alquiler temporario puede rendir cerca del 6,7% anual y superar el 8% en unidades bien gestionadas, ubicadas en zonas de alta demanda y con pocos días vacíos. Otras estimaciones ubican sus ingresos anuales entre US$8000 y US$8100 por unidad, con una ocupación de entre el 45% y el 65%

Al comparar esos ingresos con el valor de departamentos usados de uno o dos ambientes, la rentabilidad bruta del temporario se ubica aproximadamente entre el 6% y el 9% anual. Sin embargo, el cálculo no contempla de la misma manera todos los costos de limpieza, mantenimiento, gestión y comisiones

Más renta a cambio de más trabajo

El temporario depende de la estacionalidad, el turismo, la ubicación, el equipamiento, las tarifas y la capacidad de sostener una ocupación superior al 50%. Por eso puede superar al alquiler tradicional, pero también presenta mayor volatilidad y nunca alcanza una ocupación permanente

La cantidad de avisos temporarios cayó desde un máximo cercano a 12.000 mensuales en 2021 hasta unos 4000, mientras que los avisos de alquiler tradicional crecieron desde un rango de entre 4000 y 6000 hasta casi 17.000

No existe una alternativa mejor para todos los propietarios. El alquiler tradicional resulta más adecuado para quienes buscan estabilidad, menor riesgo operativo y poca dedicación cotidiana. El temporario puede ser conveniente en zonas de alta demanda, con gestión profesional y capacidad para afrontar meses de menor actividad

El alquiler mensual amoblado aparece como una opción intermedia para quienes buscan combinar cierta flexibilidad con una administración menos exigente