Andrea Petro reconoció que atraviesa una etapa de distancia con su padre, el expresidente Gustavo Petro, y aseguró que se trata de una situación que viene de tiempo atrás. En una dinámica de preguntas y respuestas en Instagram, afirmó que está “muy dolida y alejada” y que en los últimos meses la relación se ha deteriorado
La hija mayor del exmandatario también respondió a quienes la han señalado de haber acompañado a su padre en actos públicos por conveniencia. Dijo que lo hizo en su papel de hija y que, en varias ocasiones, prefería mantenerse al margen de las cámaras. “Que yo en estos momentos esté alejada es personal”, sostuvo
Una distancia que, según ella, es por protección
Andrea Petro explicó que su decisión tiene que ver con un proceso de autoprotección. Señaló que ha intentado expresar lo que siente, pero que hay asuntos que no cambian. Por eso, dijo, llegó un punto en el que optó por tomar distancia
Sin detallar episodios concretos, afirmó que hay varias situaciones que le han causado dolor y que también le han incomodado temas recientes. Aun así, aclaró que alejarse no significa desentenderse por completo: aseguró que siempre ha estado presente, aunque considera necesario apartarse en algunos momentos para cuidarse
La familia, atravesada por tensiones internas
Consultada por la relación con sus hermanas, la joven señaló que existen diferencias de edad, distancias geográficas y que cada una creció con madres distintas. A eso, agregó, se suma un factor que, a su juicio, profundizó los problemas: la presidencia de Gustavo Petro
“La presidencia ayudó a fracturar la familia internamente”, afirmó. También dijo que la comunicación entre hermanos no es fluida y reconoció que hoy está más cerca de su madre, mientras sus hermanas permanecen con la suya
Andrea Petro concluyó que esa fractura familiar es evidente y que no ha intentado ocultarla
Antecedentes de choques públicos
El distanciamiento que ahora expuso tiene antecedentes. En julio pasado, durante el escándalo que involucró a Juliana Guerrero, Andrea Petro pidió que el caso fuera investigado y sostuvo que no puede haber privilegios ni tolerancia frente a posibles hechos de corrupción
Su posición coincidió en ese momento con discrepancias frente a su padre. Más adelante, también cuestionó decisiones relacionadas con la respuesta institucional al terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto, así como la militarización de Cali y la imposición de un toque de queda